La frontera española en África siempre ha sido cuestionada por los intereses de terceros que, motivados por una codicia irremediable ponen en entre dicho la soberanía española sobre aquellos territorios. 

La complejidad artificial creada en torno a la españolidad de las ciudades de Ceuta y Melilla simplemente es un desafío a la soberanía nacional que, enmascarada en un vasto caballo de troya colonial, pretende subyugar los intereses legítimos de España y los derechos de los ciudadanos españoles residentes en aquellos territorios a los anhelos imperialistas de terceros. Sin embargo, una cosa queda clara; en los últimos 500 años nadie ha sido capaz de presentar pruebas fehacientes que pongan en entredicho su categoría. 

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En este sentido, la política expansionista marroquí continua con el historial de desafíos encaminados a debilitar la posición geográfica privilegiada española como puerta de entrada y salida al mar Mediterráneo, desarrollando sus objetivos en distintos ámbitos:

Para empezar, la esfera de influencia del gobierno de Rabat siempre ha dado mucha importancia al uso de lenguaje y los gestos para referirse a los dos territorios españoles. Las expresiones como colonias, enclaves, ocupación ilegal o metrópoli, entre otras, no son escogidas al azar, sino que están cuidadosamente seleccionadas para modificar la percepción de la realidad en torno a una cuestión que en principio no estaba a debate. 

Es tanto así que determinados miembros de la estructura estatal marroquí como Machij el Karkri, miembro del buró político de la Unión Socialista de Fuerzas Populares de Marruecos, afirmaba en una entrevista para El Independiente que: “Marruecos tiene que hacer un esfuerzo hacia la opinión pública española…Tiene que explicar bien los temas de conflicto como el 'Sáhara marroquí', la inmigración, las fronteras y la cooperación", además de que expandir los objetivos de la política exterior de Rabat es una tarea de los "intelectuales, diplomáticos, asociaciones o de su gente, que son muchísimos en España".[1]

En otras palabras, la construcción del lobby marroquí en el seno del estado es palpable. Algunos, siguiendo este razonamiento, dicen que está representado por determinados partidos políticos, un juicio que más allá de los intereses electorales puede tener cabida en una lógica de influencia, pues no son pocos los casos de ex altos cargos del Gobierno español que se mudan a Marruecos para seguir haciendo carrea activista, como la exministra de exteriores Ana Palacios que fue fichada por el régimen de Mohamed VI para defender la ocupación del Sáhara Occidental, o las peculiares posturas del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero defendiendo esta misma línea[2]. 

Ya decía Maquiavelo que “Cuando veáis al servidor pensar más en sus propios intereses que en los vuestros, y que interiormente busca sus propios beneficios en todas las cosas, ese hombre nunca será un buen sirviente, ni jamás podréis confiar en él.” Reafirmando uno de los principales postulados del realismo político; Que nada es coincidencia y menos en política. 

A sí mismo, el gobierno de Rabat ha estado llevado a cabo una intensa campaña a nivel internacional, desde su independencia en el año 1956, con el objetivo de desprestigiar la posición española sobre sus territorios alegando que Ceuta y Melilla son enclaves que constituyen una suerte de vestigios coloniales. 

Por el contrario, esto no deja de ser una excusa para enmascarar la verdadera ambición motivadora del régimen marroquí, el llamado “Gran Marruecos”. Por ahora todos los intentos de cuestionar la soberanía a nivel legal no han sido fructíferos, como se puede comprobar con el varapalo jurídico que les dio la ONU desestimando la cuestión y reconociendo íntegramente a las dos ciudades como provincias españolas, lo cual, lejos de solucionar el problema ha abierto nuevos frentes. 

Siguiendo este razonamiento, la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIDE), a través del estudio demográfico de la población musulmana en España del año 2019, identificaba que el 43% de la población de Ceuta era musulmana, mientras que en el caso de Melilla constituía el 52%.[3] 

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Cifras que aparentemente son fruto de la natural diversidad cultural de dos ciudades fronterizas, pero que cobran especial relevancia atendiendo a la reciente experiencia internacional, donde países como por ejemplo Rusia han usado el argumento étnico cultural para justificar una supuesta intervención humanitaria con el objetivo de salvaguardar los derechos de sus ciudadanos ante un presunto genocidio en Ucrania, provocando la conocida invasión y justificando su afán imperialista. 

Además, para Marruecos estas jugadas no son nuevas; sólo hay que remontarse unos años en el pasado para toparnos con la llamada Marcha Verde acontecida el 6 de noviembre de 1975, un plan orquestado por el primigenio Reino para acabar con la presencia española en el Sahara Occidental, aprovechando la difícil situación de España debida a la muerte del dictador Francisco Franco y la confusión que reinaría esos años entre la opinión pública y la cúpula del régimen sobre el futuro de la nación.

Por otra parte, es necesario señalar que los tentáculos marroquís se han extendido incluso a la política local quedando al descubierto en la llamada Operación Santiago-Rusadir, donde el 4 de marzo del año 2024, el Cuerpo Nacional de policía procedió a la entrada y registro de varias ubicaciones en Melilla y a la detención de al menos 6 personas. 

Entre los detenidos se encontraba Mustafa Aberchán, líder del partido político local Coalición por Melilla (CMP) al que se le imputan los delitos de pertenencia a organización o grupo criminal, fraudes en la contratación pública, prevaricación administrativa, tráfico de influencias, falsedad documental y malversación de caudales públicos.

El origen de la operación se remonta a la presunta trama de robo de votos por correo descubierta el 23 de mayo de 2023. A raíz de una serie de denuncias y el incremento masivo de solicitudes de voto por correo que, según los datos que aportó el Ministerio del Interior, alcanzaban un total de 11.707 votos, es decir, un 21,21% de los votos, más del doble del registrado en las anteriores elecciones de 2019 y siete veces más que la media nacional (2,8%).[4] 

Presuntamente, los implicados tejieron una red de sobornos para la compra de votos a cambio de concesiones públicas. Además, una línea paralela de la investigación determinó que se intentó sobornar a funcionarios de Correos para que hicieran la vista gorda en la emisión fraudulenta de los votos, con el objetivo de sacarlos de la ciudad y distribuirlos en oficinas del norte de España tanteando de este modo a ciudadanos de Barcelona y cercanías para comprarles también el voto.[5] 

Entre los detenidos del año 2023 destacaron el consejero de Coalición por Melilla (CPM) y número tres del partido, Mohamed Ahmed Al LalAdemas, y Abdel-ilah Nourdine Ahmed, yerno de Mustafa Aberchán.

Cabría esperar que la única finalidad buscada fuera acceder al poder, sin embargo, recientes investigaciones han determinado que el líder del partido envió a personas de su confianza a reunirse con miembros del entorno cercano del rey Mohamed VI con el objetivo de obtener financiación para la compra de votos y cometer dichos delitos.[6] 

Soldados españoles en el Sahara español, 14 de noviembre de 1975. Fuente: Fotocollectie Anefo
Soldados españoles en el Sahara español, 14 de noviembre de 1975. Fuente: Fotocollectie Anefo 

No se puede considerar casualidad que un partido de corte regionalista enfocado a la población musulmana de Melilla, que pretende normalizar un dialecto bereber como lengua cooficial en la ciudad autónoma, sea utilizado como instrumento para funcionar de enclave de control político marroquí en España y, quien sabe, incluso en determinado momento abogar por la independencia fundamentándose en la existencia de una cultura distinta separada de la española con una lengua propia y creando la justificación para un golpe de mano de Marruecos en un futuro. 

Por otro lado, Rabat pretende influir sobre la política exterior española manejando los flujos migratorios irregulares que desde el año 2010 van en aumento pues, usándolo como herramienta de presión de cara a las fronteras españolas y mostrando una imagen problemática de las dos ciudades, pretende cambiar las tornas de una audiencia que por ahora no es proclive a un cambio, como una suerte de ventana de overton en las operaciones de desinformación. 

A su vez, también se ha detectado el lanzamiento de ciertos bulos para incentivar a su propia población a que atraviesen de forma ilegal el paso fronterizo, patrocinando en el año 2021 uno de los mayores asaltos masivos a la valla de Melilla por la inacción de la guardia fronteriza marroquí.[7]

Ante esto solo cabe decir que una vecindad tan problemática donde la buena fe brilla por su ausencia debe hacernos reflexionar sobre el futuro de las relaciones bilaterales entre ambos Estados. Sería conveniente replantearse la política exterior respecto a Marruecos estableciendo líneas rojas a través de acuerdo bilaterales sustentados en una política disuasoria clara y creíble, además de aumentar la difusión e influencia de la cultura  y la lengua española en el país vecino, financiado planes educativos y becas para elevar el nivel medio educativo y conseguir una inmigración cualificada aumentando sus posibilidades de integración en una sociedad española plural para que funcionen como faro de influencia para sus compatriotas.

Mapa de rutas de inmigración africanas hacia Europa. Fuente: Frankfurter Allgemeine Zeitung
Mapa de rutas de inmigración africanas hacia Europa. Autor: Frankfurter Allgemeine Zeitung

Siguiendo esta línea, la cooperación en materia de seguridad y economía se torna como un pilar estructural dentro de las relaciones entre ambos países tanto para controlar los flujos migratorios provenientes del África subsahariana, como para monitorizar las rutas del crimen organizado y el terrorismo provenientes de la región del Sahel y, en definitiva, regularizar la situación aduanera de las dos ciudades para que termine la gran asfixia económica que sufren. 

No es conveniente emprender acciones que disminuyan el prestigio de España a nivel internacional o encaminar las políticas hacia la creación de un estado fallido colindante, pues como siempre la proporcionalidad debe de ser el principio para tomar decisiones en una esfera tan compleja como es la internacional. 


[1] F. Carrión, El plan marroquí para ganarse a la opinión pública: los emisarios de Mohamed VI en España, El independiente, 18/06/22, Disponible en: 

https://www.elindependiente.com/internacional/2022/06/18/el-plan-marroqui-para-ganarse-a-la-opinion-publica-los-emisarios-de-mohamed-vi-en-espana/?utm_source=share_buttons&utm_medium=twitter&utm_campaign=social_share 

[2] J.L. Jiménez, Marruecos ficha a Ana Palacio para defender que el Sáhara es parte de Marruecos, ABC, 10/07/2017. Disponible en: 

https://www.abc.es/espana/abci-marruecos-ficha-palacio-para-defender-sahara-parte-marruecos-201707102208_noticia.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.abc.es%2Fespana%2Fabci-marruecos-ficha-palacio-para-defender-sahara-parte-marruecos-201707102208_noticia.html 

[3] Estudio demográfico de la población musulmana en España del año 2019, disponible en: 

https://ucide.org/wp-content/uploads/2021/01/Estudio-demografico-2019.pdf 

[4] G. Peñalosa, La Policía detiene a Mustafá Aberchán, líder de Coalición por Melilla, y a una decena más de personas por fraude y malversación, disponible en: 

https://www.elmundo.es/espana/2024/03/05/65e6d47efdddffb1b68b4594.html 

[5] G. Peñalosa, G. González, La Policía detiene al 'número 3' de Coalición por Melilla y al yerno del líder del partido por el voto por correo, disponible en: 

https://www.elmundo.es/elecciones/elecciones-autonomicas/2023/05/23/646c65fefdddff3fa18b45a5.html 

[6] A. Entrambasaguas, La cúpula de Coalición por Melilla fue monitorizada en Marruecos reuniéndose con miembros de la oligarquía de Mohamed VI, disponible en: 

https://www.eldebate.com/espana/20230524/cupula-coalicion-melilla-monitorizada-marruecos-reuniendose-miembros-oligarquia-mohamed-vi_116865.html 

[7] J. Baqués, M.R. Torres, J. Jordán y G. Colom, Las pretensiones de Marruecos sobre Ceuta y Melilla desde la perspectiva de la zona gris, Observatorio de Ceuta y Melilla, 2021, disponible en: 

https://www.observatorioceutaymelilla.org/wp-content/uploads/2021/11/2-OCM-Pretensiones-Marruecos.pdf 

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