Operación Tinzaouten: Wagner y FAMA buscan a sus compañeros caídos
A finales de septiembre, dos grandes convoyes militares conformados por las Fuerzas Armadas malienses (FAMA) y mercenarios rusos del Grupo Wagner fueron enviados desde Gao hacia Kidal en lo que parecía la antesala a una nueva ofensiva en el norte contra el Marco Estratégico para la Defensa del Pueblo del Azawad (CSP-DPA) y el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM). Las primeras estimaciones cifraban la columna en 45 vehículos blindados y vehículos de transporte, 2 helicópteros, 2 drones y varios centenares de soldados.

Este movimiento militar era considerado el preludio de una operación más amplia destinada a recuperar Tinzaouten, un enclave estratégico en la frontera con Argelia. En julio de 2024, las fuerzas malienses y sus aliados de Wagner sufrieron una grave derrota en esta zona, cuando fueron emboscados en una operación conjunta por los rebeldes del CSP-DPA y los yihadistas del JNIM, lo que resultó en la muerte de al menos 47 soldados malienses y 84 mercenarios rusos.
La derrota en Tinzaouten fue un duro golpe tanto para la junta militar encabezada por el coronel Assimi Goïta, como para Wagner, que hasta ese momento no había sufrido pérdidas tan significativas en sus operaciones en África.
Los movimientos de la columna de Wagner y las Fuerzas Armadas de Malí (FAMA) fueron facilitados en gran medida gracias a las imágenes satelitales y a las actualizaciones de fuentes de Azawad. Estos datos permitieron un seguimiento en tiempo real de las operaciones. En contraste, los grupos en Telegram afines a Wagner optaron por no actualizar la situación del convoy para evitar poner en peligro la misión.
El convoy evitó atravesar las montañas Adrar des Ifoghas y optó por tomar rutas abiertas, aunque no sin dificultades. Las duras condiciones del desierto provocaron la avería de varios vehículos que tuvieron que ser dejados atrás. En el camino, abandonaron un sistema antiaéreo Pantsir de señuelo. Se reportó un pequeño choque a 35 kilómetros al este de Tin-Essako, pero no se produjeron enfrentamientos significativos después.
Imágenes satelitales confirmaron los movimientos del convoy, que avanzó hacia In-Akarot, donde permaneció unos días. Posteriormente, el convoy continuó hacia el norte, llegando a In-Tifirkit y luego al lugar de la batalla del 27 de julio.
Fuentes pro-Wagner afirmaron que el 17º Destacamento de Asalto liderado por el comandante “Archon” jugó un papel clave en la operación. El 8 de octubre, Wagner y FAMA emitieron comunicados independientes declarando que habían cumplido su misión principal, la cual acabó por ser la recuperación los cuerpos de sus compañeros caídos.
La decisión de centrarse en la recuperación de cuerpos en lugar de lanzar una nueva ofensiva podría interpretarse como un reconocimiento de las complejidades operativas que implica una acción de tal envergadura. Para Wagner, una ofensiva en Tinzaouten podría representar su última oportunidad para mantener su presencia en el país y evitar ser reemplazados por Africa Corps.

Las Fuerzas Armadas Malienses (FAMA), por su parte, se enfrentan a una situación de seguridad profundamente deteriorada. Bamako fue escenario del ataque yihadista más grave en años cuando militantes de Jama’a Nusrat ul-Islam wal-Muslimin (JNIM), afiliados a Al-Qaeda en el Sahel, lanzaron un ataque coordinado contra instalaciones militares clave, como la escuela de gendarmería de Faladié y la Base Aérea 101, causando hasta 70 muertos y 200 heridos. Este ataque ha suscitado serias dudas sobre la capacidad del gobierno militar y sus aliados rusos para contener la creciente insurgencia. Es por ello que cada vez surgen más rumores sobre la presencia de Africa Corps en el país.
De hecho, la posibilidad de que esta organización esté ya desplegada en Malí se basa en varios indicios. A principios de septiembre, canales de Telegram cercanos a Wagner empezaron a informar que Africa Corps, bajo el paraguas del Ministerio de Defensa ruso, entraría en Kidal el 15 de septiembre. Aunque este anuncio no ha sido confirmado oficialmente, generó expectativas sobre un refuerzo militar ruso en la región.
Además, el 18 de septiembre, un avión de transporte militar ruso IL-76 entregó 11 toneladas de "ayuda humanitaria" en el aeropuerto de Bamako para sus homólogos malienses. Si bien esta carga se presentó oficialmente como ayuda humanitaria, no sería descabellado pensar que también pudiera haber transportado materiales adicionales o incluso personal militar.
Preguntado sobre esta noticia, uno de los canales de Telegram rusos más influyentes afirmó que Wagner, FAMA y Africa Corps ya estaban colaborando en Mali.
Durante las últimas operaciones en el norte, el hallazgo de un dron kamikaze ZALA Kub-BLA en Tintaghaghite también refuerza esta hipótesis. Aunque no está claro si fue derribado o si se estrelló, el dron llevaba inscripciones con las siglas "STD" y "SS".
Dado que el Africa Corps ha promocionado su especialización en el uso de drones, no sería sorprendente que ya tuvieran un equipo de instructores en Malí, colaborando con Wagner y FAMA en operaciones conjuntas de este tipo.