Reino Unido, la UE y el programa SAFE: los límites del acercamiento
La invasión de Ucrania transformó el panorama de seguridad europeo. Bruselas se sentía débil y veía que su industria de defensa no estaba preparada para los retos venideros. Había que reforzar las capacidades defensivas lo antes posible, pero para hacerlo se necesitaba dinero, mucho dinero. Tanto que los Estados miembros por sí mismos no tenían suficiente presupuesto. Así, aunque la UE no tiene competencias en defensa, comenzaron a diseñarse distintos programas y estrategias para nutrir de fondos a las industrias nacionales de defensa.
Uno de los programas estrellas que surgió de este proceso es el programa SAFE (Security Action for Europe). SAFE constituye un instrumento financiero que pone a disposición de los Estados miembros hasta 150.000 millones de euros en préstamos a largo plazo para inversiones en capacidades defensivas. En total, aspira a movilizar más de 800.000 millones de euros en gasto de defensa.
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