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Tras un año de limitaciones a los encuentros diplomáticos, el Grupo de los Siete (G7), compuesto por las mayores economías desarrolladas a nivel global, volvió a realizar su cumbre anual entre el 11 y el 13 de junio de 2021. Bajo presidencia británica, la reunión se celebró en Cornualles, en el sudoeste de Inglaterra.

A ella acudieron Joe Biden (Estados Unidos), Boris Johnson (Reino Unido), Mario Draghi (Italia), Justin Trudeau (Canadá), Emmanuel Macron (Francia), Yoshihide Suga (Japón), y Angela Merkel (Alemania). También estuvieron presentes Ursula von der Leyen y Charles Michel, presidentes de la Comisión Europea y del Consejo Europeo, así como liderazgos invitados de Australia, Corea del Sur y Sudáfrica. La India también era esperada, pero el primer ministro Narendra Modi decidió al fin no participar por la severa situación del COVID-19 en su país.

Reunión de emergencia de los jefes del G7 junto con la Cumbre de Seguridad Nuclear de 2014 en Catshuis, La Haya. Fuente: Minister-president Rutte.

En un momento en que el mundo empieza su proceso de recuperación de la pandemia, no sorprende que un encuentro de dicho nivel llame la atención de distintos actores de los sectores público y privado. De hecho, las decisiones anunciadas por el grupo tras el fin de semana de reuniones nos pueden dar una idea de eventuales cambios en el panorama global a corto y medio plazo.

La situación sanitaria, naturalmente, fue uno de los principales tópicos tratados en la cumbre. Así, antes de su fin ya se anunciaba que miembros del G7 se comprometerían en donar 1 billón de dosis de vacunas contra el COVID-19 para países más pobres, con capacidades limitadas de compra y/o producción local de inmunizantes.

Asimismo, la medida sería reforzada por un “esfuerzo colectivo” de catalizar la inversión de billones de dólares en proyectos de infraestructura para naciones de ingresos bajos y medios. Eso incluye el apoyo a una propuesta del presidente Biden de crear un impuesto global de al menos 15% para grandes corporaciones, de forma que garantice la contribución de dichas compañías en el aporte de fondos para familias y la clase media, según comentó el consejero de la Casa Blanca Jake Sullivan.

Para prevenir el impacto de nuevas pandemias, los líderes presentes también se comprometieron en firmar la Declaración de Carbis Bay, por la cual se establecerá en el Reino Unido un nuevo centro de desarrollo de vacunas, buscando contener en las fases iniciales eventuales nuevas enfermedades con transmisión zoonótica (de animales para seres humanos).

La medida propone aumentar la cooperación internacional en diagnósticos, tratamientos y desarrollo de medicamentos, evitando así impactos sanitarios y socioeconómicos como los del nuevo Coronavirus. Al defender la decisión, el primer ministro británico declaró que el grupo debería demostrar haber “aprendido la lección” tras los 18 meses de crisis sanitaria global.

Otro punto a destacar fue las relaciones del grupo con China, lo que llevó a el G7 a debatir los medios para una “competición estratégica” con Pekín. En eso se incluye el proyecto Build Back a Better World (“Construir de vuelta un mundo mejor”), para hacer frente a la iniciativa china de proyectos de infraestructuras como el Belt and Road (“Cinturón y Camino”), duramente criticado por someter a los países participantes a altas cuotas de deuda, entre los que se incluye Italia.

A través de estos puntos se observa que el grupo intenta tras un hiato de casi 2 años demonstrar que todavía es un fórum de relevancia para la toma de decisiones multilaterales, intentando proponer soluciones a los desafíos de una crisis multinivel y de una economía mundial cuyo centro se desplaza cada vez más hacia Oriente. Sin embargo, ¿los compromisos y declaraciones hechos serían suficientes?

Hay quien dice que no. Anna Marriott, gerente de políticas de salud de la confederación de organizaciones no gubernamentales, Oxfam, defiende que el esfuerzo prometido por el grupo para la inmunización mundial es modesto y serían necesarias 11 billones de dosis para lograrlo, además de una quiebra generalizada de la protección de patentes para vacunas. Entre los líderes del G7, tan solo Biden y Macron han apoyado públicamente a esta última medida.

A su vez, aunque se defienda la cooperación con naciones menos desarrolladas estamos hablando de un objetivo que todavía depende principalmente del interés nacional de cada país patrocinador. Tasar grandes corporaciones es justo en su lógica, pero si esta representa un riesgo de que las actividades económicas involucradas sean transferidas a territorios con una política fiscal más amena, legisladores locales no las aprobarán.

Lo mismo pasa con la aportación de una gran cantidad de recursos para proyectos de infraestructura a otros países. Los líderes del G7 pueden tener buenas intenciones al intentar llevar dichas medidas a cabo, pero si las demás fuerzas políticas de sus respectivos países no comparten del mismo interés, no pasarán de compromisos asumidos por la buena publicidad que generan a nivel internacional.

Por fin, cabe discutir si la retórica adoptada sobre China puede aumentar las tensiones con el gigante asiático. Aunque sea la 2ª economía del mundo, el país nunca ha participado en una cumbre del G7. Antes del encuentro en Cornualles, su relación con el grupo ya no era muy positiva, con Pekín condenando en mayo de 2021 una declaración conjunta de sus líderes contra violaciones de derechos humanos en su territorio y en apoyo al gobierno de Taiwan.

Siguiendo el ejemplo de Rusia, suspendida de los encuentros del grupo tras la anexión de Crimea en 2014, China aconsejó al G7 que no intentara intervenir en sus asuntos internos. Por último, el día de la cumbre patrocinó la idea de que los días en que “pequeños grupos de países” decidían el destino del mundo se habían quedado en el pasado.

Wang Wenbin, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, durante conferencia en Pekín en diciembre de 2020. Fuente: 中国新闻网

Según Michael Shoebridge, del Instituto Australiano de Políticas Estratégicas, el G7 ya no mira a China como un actor con el que se desarrollan relaciones esencialmente bilaterales y económicas, sino como un desafío multilateral con el cual no se puede lidiar de forma aislada. Esas 7 naciones tienen su propia plataforma de cooperación para el tema y la inclusión del debate sobre el país en la agenda de su cumbre demuestra que están dispuestos a utilizarla como tal. Las medidas que salgan de ahí pueden no agradar a la China de Xi Jinping, conocida por dejar sus posiciones y capacidades de respuesta bastante claras.

Por lo tanto, todavía es temprano para decir si se elevarán las tensiones comerciales o políticas entre Pekín y el G7. Sin embargo, el país está preparado para defender la influencia que ha conquistado en el escenario internacional y las informaciones salidas de Cornualles todavía no demuestran si una estrategia conjunta para China realmente se llevará a cabo, ni si tendrá los resultados esperados.

Con eso, dos cosas se sacan de la 47ª Cumbre del G7: un deseo compartido de reafirmar su relevancia y un compromiso vocal en hacerlo de forma conjunta. Su efectiva participación en la construcción del mundo postpandemia, que será visible una vez que las medidas acordadas produzcan resultados, nos dará una idea más clara sobre la fuerza del multilateralismo en la postpandemia.

Aun así, los cambios acordados no dependen tan solo de los líderes que se reunieron en Cornualles. Podemos estar delante de un largo proceso de cumbres y negociaciones a nivel doméstico para que el “mundo mejor” idealizado se vuelva en realidad.

Con todo se trata de un comienzo, nos queda ahora vislumbrar cómo será el final.

Referencias

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BBC. (2021). G7 summit: China says small groups do not rule the world. Recuperado de: https://www.bbc.com/news/world-asia-china-57458822.

DW. (2021). G7 summit 2021 start in Cornwall — as it happened. Recuperado de: https://www.dw.com/en/g7-summit-2021-start-in-cornwall-as-it-happened/a-57854428.

France 24. (2021). G7 leaders develop plans to counter China and stop new pandemics. Recuperado de: https://www.france24.com/en/europe/20210612-g7-summit-leaders-set-to-announce-global-pandemic-prevention-plan.

Gaurav, K. (2021). G7 leaders to sign Carbis Bay Declaration to prevent pandemic in 100 days. All you need to know. Hindustan Times. Recuperado de: https://www.hindustantimes.com/world-news/g7-leaders-to-sign-carbis-bay-declaration-to-prevent-future-pandemics-101623494387575.html.

Holland, S. & Faulconbridge, G. (2021). From vaccines to climate, G7 hopes to show the West is not over yet. Reuters. Recuperado de: https://www.reuters.com/world/uk/vaccines-climate-g7-hopes-show-west-is-not-over-yet-2021-06-07/.

Kirton, D. (2021). China condemns G7 statement censuring Beijing, supporting Taiwan. Reuters. Recuperado de: https://prod.reuters.com/world/china-condemns-g7-statement-censuring-beijing-2021-05-06/.

Schoebridge, M. (2021). Morrison’s G7 trip: ‘Golden era’ of China relations over as united response begins. Australian Strategic Policy Institute. Recuperado de: https://www.aspistrategist.org.au/morrisons-g7-trip-golden-era-of-china-relations-over-as-united-response-begins/.

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