China y la Unión Europea: acercamiento fallido
Cuando Donald Trump regresó a la Casa Blanca en enero de 2025, muchos analistas europeos y chinos vieron una ventana de oportunidad. La narrativa era atractiva: con Estados Unidos adoptando una postura más transaccional y menos multilateral, tanto Bruselas como Pekín podían encontrar un terreno común para fortalecer sus lazos económicos. Sin embargo, cinco meses después, esa promesa de acercamiento se ha desvanecido alejando aún más a China y Europa.
Desde la Comisión se esperaba que Pekín, presionada por las políticas comerciales agresivas de Trump, estuviese dispuesta a hacer concesiones significativas para atraer a Europa como socio alternativo. Al fin y al cabo, China es una economía eminentemente exportadora y, con el cierre del mercado estadounidense, el gobierno chino necesitaba buscar otros socios, siendo Bruselas la mejor y más importante opción.
Esta publicación es solo para suscriptores de pago
Regístrese ahora y actualice su cuenta para leer la publicación y obtener acceso a la biblioteca completa de publicaciones solo para suscriptores de pago.
Registrarse ahora ¿Ya tienes una cuenta? Acceder