La victoria del candidato socialdemócrata Tufan Erhürman podría suponer la vuelta al diálogo de cara a un posible proyecto de unificación federal tras el fracaso de las negociaciones Crans-Montana, planteando así un nuevo horizonte político para la isla que ya parecía haberse superado.

La inicial retórica del recién electo presidente de la República Turca del Norte de Chipre (RTNC) apunta a la vuelta de la idea de federación bizonal —que ya se consideró en negociaciones anteriores— y plantea la posibilidad de una normalización de las relaciones entre grecochipriotas y turcochipriotas.

Mapa TPR 61 Isla de Chipre, el conflicto disputado en el mediterráneo.avif

Las elecciones turcochipriotas

Las elecciones presidenciales de la República Turca del Norte de Chipre celebradas el pasado 19 de octubre han tenido bastante repercusión mediática. Los comicios enfrentaron al nacionalista Ersin Tatar, defensor de la idea de dos estados (posición que ha mantenido Turquía al respecto) y al progresista Tufan Erhürman, quien ha adoptado un discurso más pragmático, retornando a la mesa la idea de un posible proyecto federal tras más de ocho años desde las últimas negociaciones. 

Y es que, con una participación electoral que ronda el 65%, la ciudadanía de la RTNC concedió la victoria al candidato socialdemócrata, quien reunió un 62’76% de los votos frente al 35’81% que consiguió el candidato nacionalista. 

En el debate electoral se encontraban multitud de temáticas, pero la más tratada fue la cuestión económica. La criticada gestión de aquella por parte de Tatar decantó las elecciones hacia su principal opositor, quien aglutinó en gran medida el voto joven desencantado con la administración del expresidente. 

De esta manera, la posición abierta y dialogante de Erhürman ha sido vista entre el electorado como una medida necesaria para reanudar las conversaciones con Chipre, dada la vulnerabilidad económica del territorio, todo ello sin renunciar a Turquía y su indudable alianza.

Tufan Erhürman en el Parlamento
Tufan Erhürman en el Parlamento, 14 de octubre de 2025. Fuente: CTP

En definitiva, el nuevo presidente y su proyecto rompen con el statu quo de la política turcochipriota que tantos años lleva adaptándose a las directrices turcas. Sin embargo, la negativa a acabar con la presencia militar turca en el país, así como de rehusar a romper su estratégica alianza pone de manifiesto la fuerte vinculación y presencia de la política turca en la RTNC que, ante su falta de autonomía, elaborará un programa negociador a la vez que mantiene las relaciones con Erdogan.

El proyecto federal bizonal y bicomunal

Desde la partición del territorio insular en dos países de facto (siendo la RTNC únicamente reconocida por Turquía) en 1974, han ido surgiendo múltiples intentos de dar forma a un proyecto federal que aglutine al conjunto del territorio, invitando formalmente a las dos principales comunidades, la grecochipriota y la turcochipriota, a formar parte de una misma entidad político-estatal. El Acuerdo de Alto Nivel Makarios-Dentkash de 1977, junto con el Acuerdo Kyprianou-Denktash de 1979 ponen de manifiesto la intención de dar sentido, forma y contenido a esta empresa, especialmente tras el conflicto vivido en la isla. 

El tipo de federación propuesto se caracteriza por ser bizonal y bicomunal. Es decir, se propone la división de la isla en dos regiones que coinciden con la zona grecochipriota (Chipre) y turcochipriota (RTNC) a la vez que se reconoce a ambos grupos étnicos la posibilidad de la participación conjunta en el aparato político-institucional y burocrático estatal. Se busca así la inclusión de las partes en un proyecto político común a semejanza de muchos otros modelos del mundo de carácter inclusivo, como puede ser el caso de Bélgica. 

En este sentido, el Plan Annan de 2004, elaborado por Kofi Annan, Secretario General de las Naciones Unidas en aquel momento, venía a cuajar estos esfuerzos. El objetivo era configurar un sistema federal en Chipre con cabida para ambos grupos étnicos. Sin embargo, probó ser insuficiente al ser rechazado en el referéndum celebrado en la zona grecochipriota, donde tan sólo el 24% de sus habitantes votaron a favor del mismo. 

Mapa de los resultados de la votación del Norte y del Sur de Chipre sobre el Plan Annan
Mapa de los resultados de la votación en Chipre sobre el Plan Annan. Fuente: reddit

Ello se explica a causa de su contenido, inaceptable para parte de esa misma comunidad, al existir una exacerbada desproporcionalidad en la elección al Senado que se proponía, así como al Tribunal Supremo, donde ambas comunidades elegían a la mitad de sus miembros a pesar de ser los grecochipriotas el 77% de la población de la isla (respecto al 18% de turcochipriotas). Otras medidas polémicas incluían el permiso al estacionamiento de tropas turcas en el norte de la isla o la absolución de cualquier tipo de responsabilidad turca en la invasión de la ínsula, lo que incentivó el voto negativo por parte de los grecochipriotas.

Las negociaciones mantenidas posteriormente, entre 2015 y 2017, al igual que sus predecesoras, no acabarían cuajando, provocando una ruptura en el proyecto conjunto. 

Hacia unas nuevas negociaciones

El pasado 20 de noviembre Erhürman se reunió con el presidente chipriota Nikos Christodoulides. El motivo de esta reunión se fundamentó en el interés conjunto de reanudar las negociaciones hacia la ansiada unificación, algo que no se trataba desde Crans-Montana (2015-2017). Este primer contacto fue recibido con buenos ojos por parte del presidente chipriota, quien en momentos previos a la reunión afirmaba con esperanza: “tengo conmigo diferentes propuestas y sinceramente espero que haya el mismo enfoque, una respuesta, y que después de la reunión haya buenas noticias que anunciar”.

A la reunión también fue invitada de manera telemática la enviada especial de las Naciones Unidas en Chipre, María Ángela Holguín, lo que apuntaría a un proceso de negociaciones bajo la supervisión de las Naciones Unidas al igual que en intentos pretéritos. El propio Christodoulides ha instado a Erhürman a “hacer historia”. 

Fruto de ese encuentro se acordó celebrar otra serie de reuniones el 5 y el 6 de diciembre para avanzar en la cuestión y este mismo jueves se volverán a reunir tanto con María Angela Holguín como con Johannes Hahn, designado por la Comisión Europea, de forma presencial.

La primera reunión entre el Presidente Tufan Erhürman y el líder grecochipriota Nikos Christodoulides
La primera reunión entre Tufan Erhürman y el líder grecochipriota Nikos Christodoulides, 20 de noviembre de 2025. Fuente: Presidencia de la RTNC

La importancia de una Chipre unificada

Miembro de la UE desde 2004, la República de Chipre ha mantenido un contacto estrecho con Europa y se ha beneficiado de los programas económicos impulsados desde Bruselas. Estas relaciones han consolidado a la Unión como su principal socio comercial, con un 59,3% de las importaciones procedentes del bloque. 

A su vez, la UE se ha visto beneficiada por la entrada del país al ser la Bolsa de Valores chipriota una de las más usadas como puente para facilitar los flujos de inversión entre países europeos lo que, favorecido por una política fiscal laxa, ha permitido la llegada de inversión extranjera potenciando el sector servicios y, en especial, el sector turístico, que figura como una de las principales fuentes de ingresos para el país.

Además, en los últimos años el descubrimiento de nuevos yacimientos de gas en la Zona Económica Exclusiva de Chipre ha abierto una nueva ventana de oportunidad en un contexto marcado por la necesidad europea de diversificar fuentes tras la invasión rusa de Ucrania y el régimen de sanciones impuesto a las exportaciones energéticas de Moscú. 

Indudablemente, la división de la isla en dos países de facto supone una limitación a la capacidad para explotar de manera eficiente los recursos de los que dispone el territorio. Sectores clave como el turismo o la pesca ven limitadas sus capacidades reales para generar beneficio a causa de esta cicatriz política que sigue planteando serios problemas económicos, especialmente en el norte.

Hidrocarburos del Mediterráneo oriental
Hidrocarburos en el Mediterráneo oriental. Fuente: La Voz de Galicia

Es en este sentido en el que se retoman las negociaciones por parte de la RTNC, observando en la unificación una idea de viabilidad y beneficio económico de la que ambos territorios pueden verse beneficiados, posición que también es compartida por los grecochipriotas. 

Sin embargo, esta situación coloca a Turquía en una posición compleja en el plano internacional. El país transcontinental es el único que actualmente reconoce a la RTNC, además de que ésta última depende casi por completo de Ankara. Debido al embargo, la llegada de importaciones requiere de la intermediación turca, que abastece al territorio a través de sus puertos con recursos esenciales. 

Además de ese papel logístico, Turquía mantiene un compromiso sostenido en materia de infraestructuras, educación, sanidad y otros sectores estratégicos, lo que refuerza la dependencia económica y política de la república del norte respecto a Ankara bajo el liderazgo de Erdogan.

Y es que la posición estratégica que ocupa Chipre en el Mediterráneo es crucial para la política exterior turca y lo que concierne a su seguridad nacional. Para afianzar esta relación paternalista existente entre los dos países, Turquía mantiene permanentemente efectivos militares en el territorio con el objetivo de asegurar la soberanía del pueblo turcochipriota, al menos sobre el papel. 

ZEE Mediterráneo oriental

El objetivo es generar en la población de la isla una percepción de necesidad de vinculación con Turquía para garantizar su identidad y sus derechos como habitantes del territorio. Bajo la retórica nacionalista turca, estos derechos serían amenazados por la mayoría grecochipriota, que presuntamente buscaría reducir su autonomía e influencia.

¿Una opción esperanzadora?

La coyuntura que vive Chipre se ha visto como una ventana de oportunidad para ambas partes. La victoria de la opción progresista y pragmática permite volver a hablar de un posible camino conjunto hacia aquel proyecto federal que en tantas ocasiones se ha discutido en la política chipriota.

Las ventajas económicas de una Chipre unificada resultan evidentes. Además, este debate tiene lugar en un entorno internacional inestable y difícil de anticipar, marcado por la creciente tensión militar en el mar levantino y por la continuidad del conflicto en Ucrania.

Desde la Unión Europea, la propuesta podría ser recibida favorablemente. Las oportunidades económicas, políticas y estratégicas que ofrecería un proyecto conjunto permitirían situar a la isla como un punto de apoyo para Bruselas en el Mediterráneo. Este interés es particularmente relevante en materia energética, ya que la integración podría contribuir a mitigar los efectos del fin de la dependencia del gas ruso tras la imposición de sanciones.

Mapa TPR 23 Etapas de Integración Unión Europea FORMATO WEB.avif

Por supuesto, todo indica que la última palabra la tendrá Ankara, que hasta ahora ha dirigido la política de la RTNC respecto a su vecino del sur. La presencia militar y las cuantiosas inversiones en el territorio no parecen responder a un enfoque solidario, sino a una estrategia largoplacista orientada a mantener y ampliar la influencia turca en el Mediterráneo oriental.

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