
De la Comisión al Consejo: Así se diseña el presupuesto de la UE
Cada siete años, Bruselas repite el mismo ritual: una propuesta ambiciosa de la Comisión Europea, meses de regateo entre los Estados miembros y un acuerdo que llega, casi siempre, en el último tramo posible del calendario. Entender por qué el proceso de negociación del Marco Financiero Plurianual (MFP) —el presupuesto a largo plazo de la Unión Europea— está diseñado para ser tan lento y complejo es la clave para anticipar cómo se resolverán las negociaciones del próximo ciclo, el de 2028-2034.
El proceso legislativo en la UE suele percibirse como lento y complejo, una víctima más de la densidad institucional europea y de la necesidad de articular medidas de consenso en una unión de 27 Estados soberanos. El ejemplo que mejor resume esta crítica es el de la elaboración del presupuesto. El proceso para dar a luz al Marco Financiero Plurianual (MFP) se diseñó para ser deliberadamente complejo, exigiendo unanimidad en el Consejo, mayoría absoluta en el Parlamento y dejando a la Comisión como único órgano con capacidad de iniciativa. Así, su elaboración se convierte en un ejercicio de diplomacia a varios niveles institucionales, tan largo y complejo que el presupuesto debe estar en vigor durante varios años, o sería imposible negociarlo anualmente como ocurre en los parlamentos nacionales.
Esta publicación es solo para suscriptores de pago
Regístrese ahora y actualice su cuenta para leer la publicación y obtener acceso a la biblioteca completa de publicaciones solo para suscriptores de pago.
Registrarse ahora ¿Ya tienes una cuenta? Acceder