El fin del Tigre y el futuro de los helos de ataque (Parte 2)


Origen y evolución del helicóptero de ataque

Lo que hoy conocemos como helicóptero fue la gran innovación militar de la Guerra Fría, el sistema de armas por excelencia durante la Guerra de Vietnam. La idea surgió a raíz de la capacidad de la aviación para atacar estacionándose en vuelo y evidentemente los ejércitos de tierra no tardaron en querer adoptar este sistema a sus filas de manera independiente. 

El helicóptero se concibe como una unidad con mayor poder de fuego y flexibilidad, lo que le permite acudir en apoyo de otras unidades en tierra. Esta misión seria la que también realizaría la aviación tradicional, pero con las particularidades propias de esta aeronave de ala móvil. El aterrizaje vertical no precisa una pista de despegue, lo que confiere esa indudable versatilidad a la que la aviación tradicional no podía llegar. 

Soldados de la U.S. Army 1/7th Cavalry desembarcan de un Bell UH-1D Huey en LZ X-Ray durante la batalla del valle de Ia Drang. Fuente: United States Army
Soldados de la U.S. Army 1/7th Cavalry desembarcan de un Bell UH-1D Huey en LZ X-Ray durante la batalla del valle de Ia Drang. Fuente: United States Army

Desde entonces, sus misiones son variadas y polivalentes, por ejemplo, a la hora de evacuar un herido o entregar provisiones. Asimismo, dentro de la familia de estas aeronaves podemos destacar los helicópteros versátiles artillados, que desplazan tropas y aportan fuego de apoyo. 

Fue en la batalla del valle de la Drang donde las Fuerzas Armadas de Estados Unidos se enfrentaron a las Fuerzas de Vietnam del Norte. Una dura y cruenta batalla donde la 1ª División de Caballería con 480 helicópteros dejó patente su importancia y valía, los Bell UH.1D Huey, hoy míticos gracias a la iconografía hollywoodiense. 

Este helicoptero era un híbrido de ataque, transporte, escolta y evacuación como podría ser hoy en las FAS españolas el NH-90. Podemos recordar que este veterano también sirvió en la Armada y en las FAMET (Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra) españolas, aunque hoy ya se encuentra retirado. 

NH90, transporte de tropas y carga. Ametralladoras 12.70mm/7,62 mm. 300 km/h velocidad de crucero. 4000 kg de carga útil. Fuente: FAMET, Ejército de Tierra Español.
NH90, transporte de tropas y carga. Ametralladoras 12.70mm/7,62 mm. 300 km/h velocidad de crucero. 4000 kg de carga útil. Fuente: FAMET, Ejército de Tierra Español.

El helicóptero en Vietnam demostró ser un arma insustituible en terrenos de difícil acceso como la selva y contra la guerrilla “poco” equipada con sistemas antiaéreos. A pesar de esto, los helicópteros sufrieron grandes bajas en este conflicto.  

De igual manera, la Unión Soviética fue el terror de los cielos afganos hasta que los muyahidines fueron armados con sistemas antiaéreos portátiles Stinger, lo que supuso que las tornas cambiaran y los Mi-24D empezaran a ser derribados. 

Pero desde los tiempos de la lanza y el escudo, la tecnología militar se cataliza con la evolución de las contramedidas, la nueva arma que supera la anterior y así continúa la rueda. 

Durante la guerra fría la producción de carros de combate era masiva, ¿qué arma se buscó para contenerlos desde los cielos? Los helicópteros pesados de ataque como el Apache fueron la contramedida que se implantó a lo largo de los años, aeronaves de elevado poder al llevar misiles anticarro. 

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Izquierda: Un «tanque volador» Mil Mi-24 Hind sobrevuela las escarpadas montañas de Afganistán. Derecha: Este combatiente muyahidín posa en esta foto propagandística con un lanzamisiles tierra-aire portátil SA-7 de fabricación soviética. Fuente: Desperta Ferro

En el caso de las FAS españolas, el Tigre es un Helo de Ataque ligero con alta maniobrabilidad y velocidad. Posee distintas configuraciones de armas multipropósito. Es más, los propios mecánicos y aviónicos del Tigre lo tienen por un sistema de armas construido alrededor del motor. El Tigre posee capacidades de guerra electrónica, cohetes, misiles contra carro, un cañón de 30mm y contramedidas.

Por su parte, el Apache americano, con sus sistemas de misiles guiados y sistemas de disparo y olvido con Hellfire y cámara térmica puede alcanzar los 8 kilómetros. A su vez, el Tigre es capaz de disparar misiles Spike ER2 hasta los 16 Kilómetros, pero pensemos siempre en distancias efectivas más que en distancias máximas. 

Hay que tener en cuenta que éstos aparatos pueden ser derribados por la artillería de fuego rápido con facilidad. En este sentido, si los cazas son un reto, los helicópteros suponen un objetivo más asequible para los sistemas antiaéreos, además de que también son blanco de los misiles termo guiados portátiles. 

Mi generación tiende a mitificar los vuelos del Huey (Bell UH.1D) porque ha crecido con ellos, pero la tecnología pone en entredicho su furtividad, ya que las palas del helicóptero crean una llamativa firma radar con lo que ello conlleva. 

Al comparar sistemas de armas aéreos también entra en juego la calculadora de los departamentos de contabilidad de los ministerios de defensa y no solo las bondades o riesgos de la física. Muchas de estas comparativas las centramos en los sistemas de armas estadounidenses. No es porque en este análisis los consideremos como un activo universal imprescindible, no, no es así. 

Personalmente creo que la elección de material militar para unas Fuerzas Armadas no se debe basar en precios caros o tendencias, sino en las necesidades reales que tenga esa nación y los compromisos con sus aliados. Naciones distintas tal vez requieran sistemas de armas diferentes que no tengan que ser ni los mejores, ni los más caros, ni los más punteros. 

Un ejemplo lo hemos tenido en la contraofensiva ucraniana: un Leopard 2A4 es 10 toneladas más ligero que un 2E (versión española) por no tener una cuña blindada en la torre, además de que su cañón Rheinmetall L44 es un metro más corto que el L55 del 2E, lo que lo hace para el caso del combate urbano una elección más interesante. El 2E sería más idóneo para el apoyo y enfrentamiento en campo abierto. 

Por lo que sí, situaciones específicas requieren equipos específicos y no modernos por definición. Caro no es sinónimo de mejor opción. De los sistemas de armas estadounidenses la información pública y de fuentes abiertas contrastadas y veraces es abrumadora. Esto facilita la labor de investigación, aparte de cientos de testimonios públicos de miembros de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. 

El programa Tigre

Helicóptero Tigre HAD, armado con 4 misiles aire-aire Mistral, 2 misiles aire-tierra Hellfire, una cesta de 22 cohetes y su cañón de 30 mm en la parte delantera. Fuente: helicopassion/Eurocopter
Helicóptero Tigre HAD, armado con 4 misiles aire-aire Mistral, 2 misiles aire-tierra Hellfire, una cesta de 22 cohetes y su cañón de 30 mm en la parte delantera. Fuente: helicopassion/Eurocopter

El peregrinar del Programa Tigre ha traído siempre mucha controversia no solo por las comparativas entre modelos de helos de ataque, sino por los presupuestos desembolsados. Es innegable que el programa Tigre era carísimo, nuevo y sin experiencia ni madurez en su huella logística.

Nacido de una iniciativa alemana y francesa en 1986, el programa se amplió con la participación española (2004) y australiana (2001). A pesar de los datos, España, Francia y Alemania apostaron por un consorcio de defensa europeo, sin duda algo que a priori tenía sentido para mantener una independencia estratégica, puestos de trabajo y, sobre todo, el fortalecimiento de una industria europea con importantes carencias en términos de Defensa Común.

De esta manera, el Tigre se construyó en serie siendo adaptado a las necesidades particulares de los clientes. El programa lo llevaría a cabo Airbus Helicopters, con tres líneas de montaje en las tres naciones europeas mencionadas. 

En Europa, entre 2014 y 2015, la flota de tigres era observable en Alemania, que había reducido de 80 a 68 el número de Tigres UHT (helicóptero de apoyo), Francia, con 31 HAD (Helicóptero de Ataque y Destrucción) y que modernizaría 36 más, y España, con 6 HAP (helicóptero de apoyo y protección) y 18 HAD. 

Tiger MKIII, actualizaciones importantes del sistema. Fuente Airbus Helicopters
Tiger MKIII, actualizaciones importantes del sistema. Fuente: Airbus Helicopters

Con todo y en lo que respecta a España, los retrasos del programa Tigre se acumularon desde el principio, llegando las primeras entregas en 2013 y 2014. El último de los 24 Tigres llegó a España en 2020, una década después. 

Además, con esta última entrega se abrio la puerta al programa de modernización MkIII, que extenderá la vida de la flota hasta 2040. De esta manera, por los 24 helicópteros se pagaron 1.515 millones de euros y en 2021 la modernización de 18 a la nueva versión costó 1.185 millones de euros más. 

Toda esta gestión se realizó a través de la Organización Conjunta de Cooperación en Materia de Armamento (OCCAR, por sus siglas en francés). En total, el coste del programa a día de hoy asciende 2.700 millones por 24 aeronaves: 150 millones por cada uno de los 18 helicópteros de ataque modernizados y en pleno funcionamiento, ya que algunos de ellos se han dejado para ser canibalizados, haciendo uso de sus piezas para reemplazo.

Fuera del teatro de operaciones europeo, Australia adquirirá 29 Apaches a partir de 2025 por un coste de 3.500 millones de dólares en reemplazo de sus 22 Tigres contratados en el año 2001. 

La sustitución se basa en mejoras necesarias en los criterios de capacidad demostrada, madurez y un sistema operativo disponible en el mercado. El Tigre sufrió mucho por una auditoria en 2016 donde acusó los elevados costos por hora de vuelo. En este sentido, los criterios económicos han sido un imperativo según la ministra de Defensa australiana Linda Reynolds. 

Coste de mantenimiento del ARH Tigre, 2009-10 a 2019-20. Eje izquierdo: Coste por hora ($). Eje derecho: coste de mantenimiento (miles $). Fuente: A Case study: the Tiger armed reconnoaissance helicoter replacement.
Coste de mantenimiento del ARH Tigre, 2009-10 a 2019-20. Eje izquierdo: Coste por hora ($). Eje derecho: Coste de mantenimiento (miles $). Fuente: A Case study: the Tiger armed reconnoaissance helicoter replacement

Marcus Hellyer, del Instituto Australiano de Política Estratégica, publicó un estudio sobre el programa Tigre en la armada australiana. Según él, Australia adquirió el Tigre dentro de una nueva estrategia de defensa que priorizaba una fuerza expedicionaria, donde el Tigre se pretendía utilizar para afrontar los nuevos retos del Indo Pacífico. 

En este sentido, el Tigre pesaba 6 toneladas frente a las 10 del Apache, lo que hacía pensar que podía tener ventajas en el ámbito naval. 

Dentro del estudio, se especifica la evolución del descenso del coste operativo por hora del helicóptero, pasando de los 45.000 dólares a los 27.500 tras una década, lo que denota cierta estabilización y reducción. 

Sin embargo, el coste de mantenimiento nunca dejó de crecer, por lo que estos datos delatan un programa excesivamente caro y un producto poco maduro en comparación con sus rivales. Podemos ver que el coste operativo por hora del Tigre ya es de por sí más caro que el de un caza F/A 18 Hornet. 

Recientemente, el Departamento de Defensa de Estados Unidos ha informado que los dos nuevos cazas más caros y más modernos de la Fuerza Aérea, el F-22A y el F-35, tienen un coste operativo por hora de vuelo de 33.538 y 28.455 dólares respectivamente. Por su parte, un apache cuesta 5.171 dólares por hora. 

Sin duda alguna, los australianos han sido más explícitos al detallar los motivos de la sustitución del Tigre que los socios europeos del programa. Al final las cuentas no salían.

Por las razones expuestas anteriormente, Alemania y Francia también se han ido retirando del programa de una u otra manera, dejando a España sola ante la nueva actualización del MkIII.  

Por ejemplo, Alemania retirará el Tigre entre 2031 y 2038. El Ministerio de Defensa rechazó la participación en el programa de modernización MkIII aludiendo los elevados riesgos de costes y retrasos. La baja del aparato viene motivada por la poca disponibilidad de la flota de 51 helicópteros. 

Es más, Alemania ya pensaba en sustituir el Tigre por el Apache antes de plantear el MkIII e incluso maneja otras posibilidades como armar el H145Ms con misiles anticarro. Por su parte, Francia solo actualizará sus 67 aeronaves de aquí a 2030 a la versión MkII (la anterior a MkIII).

Miembro de Cuerpo Aéreo del 3 Regimiento con los nuevos helicópteros de ataque Apache AH-63E del Ejército Británico en su primera salida al campo. 28 de octubre de 2022, Ejercicio Talon Guardian. Fuente: Ministerio de Defensa Británico.
Miembro de Cuerpo Aéreo del 3 Regimiento con los nuevos helicópteros de ataque Apache AH-63E del Ejército Británico en su primera salida al campo. 28 de octubre de 2022, Ejercicio Talon Guardian. Fuente: Ministerio de Defensa Británico

Por tanto, el futuro del Tigre para las Fuerzas Armadas españolas presenta, cuanto menos, retos difíciles de superar. Un proyecto europeo en solitario tendrá costes difíciles de mantener. Si pensamos que el gasto de I+D para las renovaciones de los equipos electrónicos implica un único comprador, un producto exclusivo en cualquier economía de mercado hace que sea más caro. 

Si en términos de presupuesto no es viable, la falta de sentido acompaña a la responsabilidad económica. La inversión en el proyecto europeo embutía al sistema de armas de un espíritu de colaboración y alianza, no solo con la industria europea, sino también para crear sinergias y como ejemplo de una cohesión militar y política. 

Estos motivos justificaban el alto coste de la elección inicial ante competidores más económicos y de similares capacidades. ¿Qué sentido tiene mantenernos solos en el programa? ¿Tiene sentido hondear una bandera de valores económicos, políticos y militares que otros han rechazado de manera unilateral en pro de sus intereses nacionales? La respuesta es sencilla.  

Activos principales y configuraciones del Tigre HAD. Fuente: Airbus
Activos principales y configuraciones del Tigre HAD. Fuente: Airbus

La elección de un modelo de aeronave puede evaluarse en función de las necesidades propias del país, la compatibilidad con las necesidades de los aliados y el cumplimiento de las misiones internacionales. RAND Corporation publicó un estudio completo sobre coste y eficiencia para los países socios en función de las necesidades en misiones como las de Afganistán o Irak. 

En el estudio también se plantea como variable la posibilidad de soporte técnico entre naciones amigas. Además, se detalla la viabilidad coste-eficacia, analizado en función de las necesidades de las misiones en sendos países. 

Es un buen ejemplo de selección de un modelo de ala rotatoria comprometido con una multiplicidad de objetivos, además de tener en cuenta política exterior, socios y compromisos con una organización supranacional tipo OTAN. Todo esto satisfaciendo criterios económicos. 

Ejemplos de variables tomadas en cuenta para la evaluación coste-eficiencia en función de tipo de misiones, condiciones atmosféricas, distancias, altitud, rutas y tipos de aeronaves. Fuente: RAND Corporation
Ejemplos de variables tomadas en cuenta para la evaluación coste-eficiencia en función de tipo de misiones, condiciones atmosféricas, distancias, altitud, rutas y tipos de aeronaves. Fuente: RAND Corporation

En conclusión, podemos decir que el mantenimiento del Tigre de manera unilateral por España constituye un error económico y de sentido comín, pues no es ni la opción más rentable ni la más viable por sus característcias de cara a un futuro cercano, lo que analizaremos en la segunda parte de este artículo.

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