Elecciones en Rumanía: democracia e injerencia extranjera
El 24 de noviembre se celebraban elecciones presidenciales en Rumania y se esperaba que la jornada transcurriera con normalidad, en línea con otras elecciones europeas marcadas por el auge de la extrema derecha, pero sin mayores sobresaltos. De hecho, ni la campaña ni las elecciones en sí mismas generaron demasiado interés en la prensa europea. Sin embargo, comenzaron a suceder fenómenos extraños que, no solo pusieron la atención global en Bucarest, sino que desencadenaron una serie de acontecimientos que bien podrían cambiar la historia europea.
Los resultados de la primera vuelta arrojaron un escenario inesperado. Călin Georgescu, una figura política independiente con claras inclinaciones prorrusas, logró ser el candidato más votado, por encima incluso del actual primer ministro socialdemócrata Marcel Ciolacu. Georgescu consiguió el 22,9% de los votos, seguido por la candidata de centro derecha Elena Lasconi, que obtuvo un 19,1%.
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