Japón responde: Geopolítica de la mano del embajador japonés en España
Por Yago Rodríguez.
El pasado 5 de mayo, en los jardines de la Fundación Ortega y Gaset, el CEU San Pablo organizaba un dinámico evento con el embajador japonés en España, Su Excelencia Takahino Takamae, y lo cierto es que el nipón no ha dejado indiferente a nadie: primero realizó una exposición de una hora de duración con un tema principal: China, y a continuación, una hora de preguntas de la audiencia en las que se abordaron tanto las relaciones bilaterales con España como la Guerra de Ucrania o el asunto de Taiwán.
Sea como fuere, lo más interesante es que Takamae acudió al evento para expresar, en un correctísimo español, su visión estrictamente personal -más allá de su cargo como embajador- sobre el momento de la política internacional que vivimos, lo que nos da acceso a un "animal" un tanto exótico: el pensamiento japonés respecto al mundo que habitamos y a China.

La visión japonesa del orden internacional
En opinión del embajador, la victoria occidental en la Guerra Fría trajo un momento de, literalmente, "euforia" en favor del orden liberal y abierto, sin embargo, ese mundo ha ido siendo superado debido al ascenso de una serie de potencias emergentes que han provocado la disminución del poder relativo de las potencias desarrolladas tradicionales.
A partir de ahí el embajador resumió la era actual mediante tres actitudes en pugna entre un mayor número de actores: cooperación, competición y confrontación. Quizás el matiz más interesante es que la confrontación es un grado superior a la competición y hace referencia al uso de la herramienta militar desde un contexto de zona gris hasta uno de guerra de alta intensidad.

Debido a lo anterior, el mapa que propone utilizar Don Takamae coloca a Japón y al Indo-Pacífico en el centro del mapa mundi, lo que coloca a España como el extremo del extremo europeo.
Finalmente, Takamae no ha dudado en criticar el concepto del "Sur Global" por su imprecisión y su escaso poder explicativo, reflexión con la que el autor de este artículo está plenamente de acuerdo.
China, China y China
A partir de aquí el grueso de la charla fue dedicada al peligro militar que representa China y sus ambiciones territoriales sobre el Mar del Sur de China.
Como es natural se habló -y mucho- de la criticable línea de 9 puntos planteada por China para apropiarse, principalmente, de las aguas de Vietnam y Filipinas. Asimismo, se expuso la construcción de abundantes bases militares en islas e islotes de todo el Mar del Sur de China y frases como "[los chinos] prácticamente están construyendo fortalezas marítimas" dotadas de artillería, pistas de aterrizaje, radares, centros de mando... ¡Peor aún! "Nuestro país [Japón] está situado en plena primera línea de islas" -dentro de la estrategia china, lo que coloca a Tokio en el disparadero- evidenciaban la preocupación de Takamae.
Por supuesto, no podían faltar referencias a Taiwán y a los 200 kilómetros que separan a las islas Senkaku japonesas -reclamadas por China- de la isla de Formosa, aunque un dato que nos sorprendió fue que en 2022, durante las maniobras militares chinas rodeando Taiwán como respuesta a la visita oficial de Nancy Pelosi a la isla, 5 de los 9 misiles balísticos disparados por China alrededor de Formosa cayeron en aguas territoriales niponas.
Pero, ¿qué quiere China de Japón? Esta pregunta tan abierta la planteó un asistente y el embajador vino a apuntar que en su opinión la prioridad de China es la primacía interna del Partido Comunista, así que muchas de las acciones que efectúan contra Japón y Taiwán tienen una motivación partidista cuyo objetivo real es mantener la popularidad del partido entre la población china.

Por nuestra parte, en The Political Room preguntamos por la evaluación que hacen las élites japonesas de la probabilidad de una invasión china de Taiwán y de la probabilidad de que Japón intervenga militarmente, a lo que el embajador no contestó directamente, sino que dejó caer una serie de ideas sumamente indicativas.
En primer lugar, las reformas constitucionales y la última estrategia de seguridad nacional de Tokio explican que en defensa propia o en apoyo de Estados Unidos Japón podrá lanzar operaciones militares sobre territorio y fuerzas extranjeras, naturalmente, pensando en una invasión china de Taiwán con la correspondiente respuesta norteamericana.
En segundo lugar, apuntó que en Japón son perfectamente conscientes de la "voluntad china de reunificarse con Taiwán mediante el uso de la fuerza", indicando que su país se prepara para una situación de este tipo. En este sentido, nos sirve para cerrar el capítulo de Taiwán otra de las afirmaciones del embajador, "[...] existe la creciente idea de que, si pasa algo en Taiwán, Japón no se podrá quedar de brazos cruzados."
España
Curiosamente, las relaciones bilaterales no eran el asunto principal del evento, no obstante, se comentaron algunas cosas interesantes a raíz de la anécdota comentada por el embajador, que había estado en la planta de Airbus en Getafe, donde se fabrica la juntura de los cohetes espaciales DH-3 japoneses, que utilizan esa pieza metálica con forma de anillo para evitar que sus cohetes vuelvan a sufrir accidentes.
Sin embargo, lo más interesante es que Takamae explicó que Japón desea atraer a España hacia el Indo-Pacífico, cosa que también ha hecho con otras naciones europeas que ya tienen presencia en la zona, de hecho, desde hace dos años mantienen un agregado militar a fin de engrasar las relaciones militares hispano-niponas. Al fin y al cabo, no existe una OTAN asiática y estas colaboraciones podrían ayudar.
Corea del Norte, Rusia y Ucrania
Como entrante, se abordó el asunto norcoreano, pues el embajador destacó los planes de defensa antimisil que está ejecutando el país ante un Kim Jong Un que ha duplicado el número de pruebas nucleares efectuadas por su padre y que ha multiplicado por diez el número de lanzamientos de misiles, pasando de 16 por parte de Kim Jong Il a 176 por parte de Kim Jong Un.
Sin embargo, el plato principal fue la Guerra de Ucrania: preguntas del público respecto al interés nacional japonés, como queriendo decir ¿qué pinta Japón posicionándose a favor de Ucrania en este fregado? Y de rebote el asunto de la confianza en la alianza con Estados Unidos.
Vamos a por ello. Como muchos saben en las últimas semanas de la Segunda Guerra Mundial -en plena ofensiva sobre Manchukuo- Stalin lanzó una serie de asaltos anfibios y se apoderó de las islas Kuriles de Japón para nunca devolverlas. Como curiosidad, en esas islas se encuentra la única División de Ametralladoras del ejército ruso. Desde 1945 Tokio y Moscú se encuentran tratando de renegociar la devolución de las islas.

Para Rusia esto es importante, ya que su único puerto de aguas profundas y calientes -que no se congelan en invierno- se encuentra en Vladivostok, cuya salida al mar pasa casi necesariamente por las islas japonesas o cerca de estas, además al norte, en el Mar de Ojotsk, Moscú mantiene permanentemente activos un par de submarinos de misiles nucleares de tipo SSBN, y es que Ojotsk, al igual que el Mar Blanco y el Mar de Barents constituyen la fortaleza y el santuario para el resto de los SSBN rusos, hecho que alberga una gran importancia para la estrategia nuclear rusa debido a la cercanía con territorio estadounidense a partir de Alaska.
Ahora bien, desde que empezó la Guerra de Ucrania, deducimos de las palabras de Takamae que Japón la ha percibido como una extensión del conflicto con China, fundamentalmente debido a que supone un cuestionamiento de los principios del Derecho Internacional impuestos por las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial y de la Guerra Fría. En este sentido -y esto es una suposición del que escribe que no ha comentado expresamente el embajador- la seguridad de Japón y Taiwán ante China se conectan con Ucrania debido a la necesidad de preservar el orden internacional establecido, un orden para el que no deberían existir excepciones que permitan a las potencias nucleares violar el DI sin consecuencias.
En palabras del embajador, "Japón no ve a Ucrania como un lugar en el que tomar partido a favor de Rusia o a favor de Ucrania, sino que se trata de promover y defender el orden internacional existente." Y la frase anterior no tendría sentido sin la existencia de una superpotencia dispuesta a liderar la preservación de dicho orden internacional, una superpotencia con la que al ser preguntado por Donald Trump y la alianza con EEUU, Takame fue claro y directo: "Japón no duda en ningún caso de las relaciones con Estados Unidos, ya que nuestra alianza constituye una cuestión de Estado para ellos y para nosotros".
Sea como fuere, a raíz del apoyo nipón a Ucrania, Rusia se retiró de la mesa negociadora de las islas Kuriles, y además ha aumentado el número de patrullas aéreas sobre el espacio aéreo japonés, donde el número de "scramble" ante aparatos rusos y chinos se ha disparado, aunque con 575 scrambles inducidos en la aviación japonesa es Pekín quien lidera este esfuerzo, lo que no es óbice a una creciente colaboración sino-rusa inaugurada con los ejercicios de la escuadra naval combinada de China y Rusia en octubre de 2021.