
Kuwait jamás volvió: las cicatrices de una invasión
El 2 de agosto de 1990 los tanques de Saddam Hussein atravesaron la difusa frontera del desierto que separaba a Kuwait de Irak y en menos de 72h horas tomaron el último bastión de la capital. En tan solo tres días la pequeña nación independiente del golfo dejó de existir como tal y unos meses más tarde fue anexionada por Bagdad.
A pesar de que ya han pasado más de 33 años desde este evento histórico y ahora la nación disfruta de su libertad, Kuwait nunca volvió a ser el país de antes. Los eventos desencadenados por la invasión cambiaron para siempre la esencia del pequeño país del Golfo.
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