“La última llamada”: una radiografía íntima del poder en España
En política, pocas veces se muestra el poder desnudo. La última llamada, la nueva serie documental de Movistar Plus+, lo hace sin artificios. Cuatro capítulos, cuatro presidentes: Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy. Todos enfrentados a ese instante final de soledad en el que una decisión puede cambiar el rumbo de un país. La idea parte de Álvaro de Cózar, periodista y creador de series documentales como Anatomía de un dandy o El pionero. Pero esta vez, su propósito no es solo retratar personajes, sino entender el peso del poder.

En palabras del propio De Cózar, el proyecto nació de una obsesión: mostrar “el momento en que un gobernante se queda solo”. Cuando ya no hay asesores ni comisiones que valgan; cuando solo quedan el silencio del despacho y el teléfono. Ese instante en que la historia pasa por una única persona. A partir de ahí, el equipo de producción —True Story, Kowalski Films y Freewood Media— construyó una obra elegante, sobria y cinematográfica, iluminada con tonos tenues, casi crepusculares, que evocan el final de una jornada de decisiones imposibles.
Cada episodio se centra en una figura y en un dilema. En el caso de Felipe González, el relato se convierte en el viaje de un hombre llamado por su generación a gobernar y que, con el paso de los años, pasa del billar al bonsái: del poder expansivo a la introspección. Con Aznar, la historia se articula en torno a la visión: la de un político que llega a La Moncloa con una idea firme de España, aunque no siempre compartida por todos. Zapatero encarna el optimismo incluso en el naufragio —su gestión de la crisis de 2008 y los dilemas morales en torno a ETA—, mientras que Rajoy representa el liderazgo tranquilo, el del político que no parece tomarse demasiado en serio a sí mismo, pero que entiende mejor que nadie los límites reales del poder.
Lo que une a los cuatro no es la ideología, sino la soledad. Todos comparten esa última llamada que da nombre a la serie: la conversación final, el instante decisivo en que la responsabilidad deja de ser colectiva. En esas horas, un presidente no representa a un partido, sino a un país entero. De Cózar no busca juzgarlos, sino comprenderlos. Su serie no propone héroes ni villanos, sino matices: ese territorio gris donde se toman las decisiones que nadie quiere asumir.
La última llamada es también una invitación a reflexionar sobre nosotros mismos como ciudadanos. ¿De verdad sabemos lo que implica gobernar? ¿Seríamos capaces de soportar el peso de esa soledad? La serie no ofrece respuestas fáciles, pero sí una lección de empatía: mirar al poder sin prejuicios y entender que la política, más allá del ruido, es una sucesión de dilemas humanos.
Movistar Plus+ estrenará La última llamada el 16 de octubre. Si alguna vez te has preguntado qué siente quien debe decidir por todos, esta es tu oportunidad de mirar al otro lado del teléfono. No te la pierdas.