El 2 de agosto de 2022, la presidenta de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, Nancy Pelosi, visitó la isla de Taiwán. Esta visita no fue bien vista por la República Popular China, que respondió con unos ejercicios militares que bloquearon la isla entre los días 4 y 7 de agosto de ese mismo año. 

No obstante, esta no fue más que una de las numerosas ocasiones en las que Pekín ha llevado a cabo operaciones militares en torno a Taiwán, dando la impresión de que se está preparando para una posible invasión de la isla. Sin embargo, ¿hasta qué punto es factible esta ocupación?

La delegación de Nancy Pelosi se reúne con la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen, y el vicepresidente, Lai Ching-te, en el edificio de la Oficina Presidencial con Sandra Oudkirk , directora del Instituto Americano en Taiwán. Fuente: 總統府
La delegación de Nancy Pelosi se reúne con la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen, y el vicepresidente, Lai Ching-te, en el edificio de la Oficina Presidencial con Sandra Oudkirk , directora del Instituto Americano en Taiwán. Fuente: 總統府

Relaciones comerciales e interdependencia

Tras el final de la Guerra Civil China y las respectivas proclamaciones de la República Popular China y la República de China (Taiwán) el comercio en torno al Estrecho de Formosa se vio interrumpido. Este embargo comercial se extendió entre los años 1949 y 1979, y su final estuvo marcado por las reformas liberales de Deng Xiaoping. Estas reformas también liberalizaron la inversión en la economía china, lo que abrió las puertas al capital taiwanés, que en 1990 se vio atraído por la mano de obra barata, las perspectivas de crecimiento y la seguridad jurídica, alcanzando a principios del siglo XX la cifra de 26.600 millones de dólares o, lo que es lo mismo, el 43,4% de la inversión extranjera de Taiwán[1] en aquel momento.

De esta manera, durante la primera década de los 2000 ambas orillas del Estrecho vieron con buenos ojos la cooperación económica, lo que provocó que en 2009 Taipéi legalizara la inversión china en la industria taiwanesa[2]. Además, justo un año después (2010) decidieron fortalecer aún más sus lazos mediante la firma del Acuerdo Marco de Cooperación Económica entre China y Taiwán. Este convenio supuso amplias reducciones de las tasas arancelarias aplicadas a 539 productos procedentes de Taiwán, así como diversas medidas para fomentar la inversión, los contactos comerciales y el desarrollo económico[3].

Así pues y, aunque para el año 1980 el comercio entre ambas naciones solo ascendía a 80 millones de dólares[4], desde entonces el volumen de intercambios no ha parado de crecer, pasando de un valor de 3.900 millones de dólares en el año 1989[5] hasta alcanzar los 165.000 millones de dólares en el año 2023[6]. 

Sin embargo, esta era de desarrollo mutuo llegó a su fin en el año 2013, un final marcado por dos hitos: el Acuerdo Comercial de Servicios a través del Estrecho de Taiwán y la nueva dirección del Partido Comunista Chino. Este acuerdo suponía un avance respecto al tratado anterior, pero enfrentó una fuerte oposición en Taiwán, donde se percibió como perjudicial para su economía al aumentar su dependencia de Pekín. Además, los manifestantes consideraron que su aprobación se llevó a cabo de manera poco democrática[7]. 

Deng Xiaoping y Jimmy Carter durante la ceremonia de firma chino-estadounidense.
Deng Xiaoping y Jimmy Carter durante la ceremonia de firma del acuerdo chino-estadounidense, 31 de enero de 1979. Ese mismo año, Estados Unidos concedió pleno reconocimiento diplomático a la República Popular China, rompiendo así su aislamiento internacional.

Estas muestras de descontento fueron recibidas con desagrado en la China de un Xi Jinping recién llegado al poder, que traía consigo una visión renovada y más proactiva, que concebía la economía como una herramienta clave para fortalecer su posición internacional. Desde entonces, las relaciones entre ambas partes se han deteriorado significativamente. Taiwán ha buscado un acercamiento con Estados Unidos, mientras que la República Popular China ha respondido intensificando la presión tanto militar como económica, reduciendo sus importaciones e inversiones en la isla[8]. 

Estas medidas han sido respondidas con un mayor control del gobierno taiwanés en torno a las importaciones, más regulaciones y la prohibición de viajar a China para cualquier individuo relacionado con tecnologías vitales que afecten a la seguridad nacional[9]. No obstante, a pesar de la miríada de sanciones, el gobierno de la Taiwán sigue apostando por el comercio como una forma de normalizar las relaciones con su vecino, al mismo tiempo que busca una mayor cooperación con sus principales socios en la zona: EE.UU. y Japón.

Consecuencias económicas

Si bien es cierto que Xi Jinping ha estrechado el cerco en torno a la isla, una invasión china sobre Taiwán podría llegar a resultar contraproducente debido a las enormes pérdidas económicas que implicaría para el gigante asiático. Se calcula que, en caso de producirse una situación bélica, el Producto Interior Bruto de la República Popular China se desplomaría entre un 25% - 30%, a la par que este conflicto se haría sentir en todo el mundo con una reducción del PIB que rondaría el 3%, cifra que representaría unos 2.883.000 millones de dólares[10].

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Además, una guerra a gran escala en la isla de Formosa se haría sentir más allá de la contracción del PIB mundial, pues supondría la paralización de la industria microelectrónica debido a que Taiwán supone hasta el 65% de la producción de semiconductores a nivel mundial, el 80% del ensamblaje de los portátiles y el 50% de los equipos de internet. Estos hechos harían muy contraproducente una invasión de la isla, pues China pretende ponerse a la cabeza del desarrollo tecnológico mundial y la paralización de la economía de su principal proveedor de productos como microchips o equipos de internet[11] implicaría su absoluta ruina. 

Toda esta red de conexiones acaba por moderar la postura del Partido Comunista Chino sobre el estatus de Taiwán, que para ellos no es más que una “provincia rebelde”, teniendo que conformarse con que el gobierno de la isla no declare abiertamente su independencia y se mantenga en su órbita, lo cual constituye el centro de la disputa debido a que los repetidos intentos de apertura a Occidente por parte de los distintos gobiernos de Taipéi fueron vistos por Pekín como una intromisión extranjera en su esfera de influencia, y los sucesivos bloqueos, lejos de amedrentar tanto a políticos como a la población, solamente han fortalecido la identidad y la resistencia taiwanesa.

A corto plazo, las tensas relaciones entre ambos lados del Estrecho no parecen que vayan a mejorar, máxime si tenemos en cuenta el cambio de la política estadounidense respecto a Taiwán reflejada en la página web de la Secretaría de Estado Estadounidense:


[1] Chen-Yuan Tung, “Economic relations between Taiwan and China”: 4.

[2] Ming-xi Yin, Chun-yi Lee, “Chinese Investment in Taiwan: A Challenge or an Opportunity for Taiwan?”, Journal of Current Chinese Affairs 46 (2017): 38.

[3] Kuo-I Chang, Kazunobu Hayakawa, “Details in the China-Taiwan Free Trade Agreement”, Journal of Economic Integration, Vol 29. N 4 (2014), 677.

[4] Chen-Yuan Tung, “Economic relations between Taiwan and China”, UNISCI Discussion Papers, 4 (2004): 1-2. 

[5] Chen-Yuan Tung, “Economic relations between Taiwan and China”: 2.

[6] “Cross-Strait Relations”, Government Portal of The Republic of China (Taiwan), https://www.taiwan.gov.tw/content_6.php 

[7] Daniel Lemus-Delgado, “Movimientos sociales, tecnología e identidad nacional: El Movimiento de los Girasoles en Taiwán”, en Democracia inconclusa. Movimientos sociales, esfera pública y redes digitales, coord. Francisco Sierra Caballero, Salvador Leetoy y Tommaso Gravante (Universidad Autónoma de México, 2021), 201-202.

[8] Ralph Jennings, “Taiwan-mainland China investment plunges to 22-year low as politics plague ties”, MyNews, 15 de enero 2024, https://www.scmp.com/economy/china-economy/article/3248520/taiwan-mainland-china-investment-plunges-22-year-low-politics-plague-ties 

[9] “Cross-Strait Relations”, Government Portal of The Republic of China (Taiwan), https://www.taiwan.gov.tw/content_6.php 

[10] Francisco Luis Pérez Expósito, “El conflicto en el estrecho de Taiwán: Situación y perspectivas”, bie3: Boletín IEEE, n.o 32 (2023), 330.

[11] Pérez Expósito, “El conflicto en el estrecho de Taiwán: Situación y perspectivas”, 337. 

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