
Rusia y Europa: ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar Putin?
Para entender si Rusia estaría dispuesta a lanzar un ataque sobre Europa, debemos partir de una premisa: Rusia opera con un marco de guerra, mientras Europa sigue funcionando con un marco de paz. Eso no significa que un choque directo sea inevitable, ni siquiera inminente. Significa entender qué quiere el Kremlin, qué dicen los servicios de inteligencia, qué riesgos hay de verdad, a corto y a largo plazo, y cómo debería responder Europa de cara a generar una disuasión creíble.

Guerra Híbrida
Empecemos por entender el concepto de “guerra híbrida”, que no ha parado de resonar en los medios de comunicación. El núcleo de la idea es sencillo: acciones coercitivas que se mantienen por debajo del umbral del conflicto armado. Desde desinformación, pasando por presión económica, hasta ciberataques o sabotajes. Esta forma de guerra tiene un rasgo que la hace realmente tentadora. Es flexible y ambigua; no busca negarlo todo, sino sembrar la duda suficiente para que sea difícil probar la autoría. En este sentido, cabe destacar que los ataques híbridos en Europa se cuadriplicaron entre 2023 y 2024.
Cada vez más, estas operaciones las ejecutan agentes desechables, reclutados por internet o por redes criminales locales. Jóvenes que buscan dinero rápido, pequeños delincuentes. El coste para Moscú es en muchas ocasiones la falta de profesionalidad. ¿Sus objetivos? Básicamente la cadena de suministro que abastece a Ucrania.
En agosto de 2026, Estonia investigó un posible incendio provocado, con vínculos rusos, contra Milrem Robotics, una empresa que suministra drones a Ucrania. En julio de 2024, dispositivos incendiarios estallaron en diferentes centros logísticos de Polonia, Reino Unido y Alemania. En noviembre de 2025, dos ataques dañaron las vías férreas polacas por las que circula la ayuda a Ucrania. Y hace tres meses, un dron cargado con explosivos casi estalla al lado de un avión de carga ucraniano en el aeropuerto de Leipzig-Halle. Pueden parecer incidentes aislados, pero son campañas coordinadas que se refuerzan entre sí.

Detrás de todo ello, hay cuatro objetivos estratégicos de Putin que prácticamente no han cambiado en todo su mandato. Primero, restablecer a Rusia como gran potencia bajo el prisma de que solo lo puede conseguir con sus “tierras ancestrales”, y que por ende tiene derecho a controlarlas. Segundo, recuperar una influencia dominante sobre los Estados exsoviéticos, imponiendo una soberanía recortada. Tercero, construir un orden mundial con menos influencia de Estados Unidos y una OTAN rota. Y por último, preservar el régimen. El objetivo último de Putin es su propia supervivencia.
Una de las grandes metas que Rusia persigue con su campaña híbrida es la normalización. El ritmo creciente de acciones busca elevar el umbral de lo que la OTAN considera una línea roja, y acostumbrar a la gente a las alertas.
¿Qué dicen los servicios de inteligencia?
El documento más reciente que tenemos a nuestra disposición es una evaluación del Servicio de Inteligencia de Defensa de Dinamarca, del 24 de septiembre de 2026. Según su análisis, el Kremlin ha intensificado el sabotaje y los ciberataques y está más predispuesto a asumir riesgos. El mismo informe describe una Rusia sometida a más presión que en ningún otro momento de la guerra, en especial debido a los ataques ucranianos de largo alcance.
La inteligencia danesa no ve grandes avances rusos en los próximos seis meses, y considera muy improbable que Putin ceda en sus objetivos fundamentales. Su conclusión es la siguiente: Rusia cree que Europa desarrollará una capacidad militar autónoma que, hacia 2030, supondrá una amenaza creciente. Los próximos años son, para el Kremlin, una ventana de oportunidad en la que Putin podría juzgar que merece la pena arriesgarse a cambiar de forma drástica el orden de seguridad europeo.
¿Qué podemos esperar entonces? Primero, más ataques híbridos y con mayores consecuencias; por ejemplo, ciberataques que paralicen funciones críticas y sabotajes con alto riesgo de víctimas. Segundo, y es lo que más ha dado que hablar: un riesgo bajo pero creciente de un ataque militar limitado contra uno o varios países de la OTAN fronterizos con Rusia. La evaluación describe tres formas: ataques aislados con armas de largo alcance contra infraestructuras vitales para el apoyo a Ucrania, una operación de falsa bandera o un despliegue limitado de fuerzas.
Hay un factor decisivo, que no es militar sino de percepción. Rusia solo atacaría si cree que no va a desencadenar una respuesta colectiva de la OTAN, y es incluso probable que ni siquiera tenga claro qué la desencadenaría. Un informe del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) no cree que el Kremlin haya decidido que una guerra convencional sea el mejor método, aunque sí está creando las condiciones para una posible guerra futura.
¿Por qué tanta gente se equivocó al pensar que Rusia no atacaría en 2022? Aybars Tuncdogan, en un informe para el medio War on the Rocks, lo atribuye a que se pensaba que las élites en Rusia no dejarían a Putin tomar esa decisión. Sin embargo, tras más de dos décadas en el poder, Putin había purgado, sustituido y remodelado esas élites. La lección debe ser que cuanto más atrincherado está un líder, más probables son las opciones extremas, porque el coste personal de equivocarse es más bajo.

Esto no significa que un ataque contra la OTAN sea probable, pero no puede tampoco subestimarse. ¿Cuáles son los riesgos reales? A corto plazo se distinguen tres. El primero es que uno de estos incidentes provoque víctimas. Teija Tiilikainen, directora del Centro Europeo de Excelencia para la Lucha contra las Amenazas Híbridas (Hybrid CoE), afirma que si Rusia usa herramientas cada vez más letales, en algún momento, intencionadamente o no, habrá víctimas. En ese caso, la presión para actuar será muy alta. El segundo es una escalada de sus ataques con drones y misiles contra Ucrania, con el invierno como telón de fondo. Y el tercero es más político: explotar una opinión pública cansada y aupar a partidos más afines al Kremlin.
Moscú también sabe que puede jugar la carta nuclear, ya que no tiene reparo en emplear amenazas y una retórica que busca sembrar miedo en la opinión pública occidental, con el objetivo de dividirla. En una nota a la OTAN, a la que tuvo acceso Reuters, Rusia advirtió de que estaría dispuesta a usar todo su arsenal, incluido el nuclear, si la Alianza intentara aislar Kaliningrado.
¿Qué puede hacer Europa?
Hasta ahora ha combinado prevención y atribución temprana, pero ha tratado los ataques como incidentes separados, país por país, en manos de la policía y la justicia nacionales. El ISW advierte de que el Kremlin se aprovecha de ello, ya que las investigaciones tardan meses en esclarecerse. La respuesta es demasiado lenta, demasiado fragmentada. La denuncia es el primer paso, pero la resiliencia e imposición de costes deben seguir. Proteger aeropuertos, infraestructuras ferroviarias y fábricas, y preparar a los ciudadanos.

Señalar a Moscú sin consecuencias muestra debilidad e invita a más ataques, pero la respuesta debe ser colectiva, no la de un país ante un incidente. El abanico es amplio: restringir visados, expulsar diplomáticos, cerrar consulados, endurecer sanciones, abordar más petroleros de la flota fantasma, etc. Hay que tener en cuenta que es difícil responder de forma simétrica ante un ataque híbrido, pero Europa debe buscar formas de explotar las vulnerabilidades rusas.
Según la inteligencia danesa, Rusia solo daría el siguiente paso si creyera que no habría respuesta colectiva. Y esa creencia depende, en buena medida, de lo que Europa haga, o deje de hacer, a partir de ahora.
Fuentes
- https://icds.ee/en/europeanising-nato-immediate-response/
- https://www.reuters.com/business/aerospace-defense/russia-issues-nuclear-warning-nato-tensions-rise-baltic-2026-09-30/
- https://www.theguardian.com/commentisfree/2026/oct/10/vladimir-putin-shadow-war-europe-ukraine-russia
- https://www.nytimes.com/2026/10/09/world/europe/putin-russia-ukraine-war-europe-nato.html
- https://understandingwar.org/research/defense-of-europe/the-russian-military-campaign-against-europe-current-objectives-and-efforts/
- https://www.reuters.com/world/russia-puts-lives-risk-across-europe-with-hybrid-attacks-kallas-says-2026-10-05/
- https://www.cfr.org/articles/russias-attacks-in-europe-are-escalating-here-is-how-to-push-back
- https://www.economist.com/europe/2026/09/21/russias-grey-zone-attacks-on-europe-are-growing-more-brazen
- https://www.politico.eu/article/eu-nightmare-scenario-multiple-casualty-hybrid-attack/
- https://carnegieendowment.org/europe/strategic-europe/2026/07/why-russia-could-escalate-hybrid-warfare-against-europe
- https://www.csis.org/analysis/russias-shadow-war-against-west#h2-russian-shadow-wars-the-historical-context
- https://warontherocks.com/why-many-underestimated-russias-invasion-risk/
- https://www.congress.gov/crs-product/R49134
- https://www.fe-ddis.dk/globalassets/fe/dokumenter/2026/trusselsvurderinger/-assessment-of-the-threat-from-russia-.pdf