De qué trata
Jornada de cuatro ponencias celebrada el 20 de febrero de 2023, en vísperas del primer aniversario de la invasión rusa de Ucrania, para extraer conclusiones de un año de guerra desde distintos ángulos: el orden internacional, el pensamiento estratégico ruso, la guerra del futuro y las lecciones para España.
La primera ponencia, de un profesor especialista en grandes potencias, analiza si existe un orden liberal internacional: el paso de la hegemonía estadounidense de la posguerra fría a un mundo de rivalidad entre potencias tras la crisis de 2008, la crítica de Trump a la estrategia exterior de su país, el desgaste del apoyo republicano a Ucrania, la prioridad del Indo-Pacífico, el futuro incierto de Rusia, el papel de la OTAN y la posición de China, India y las potencias emergentes. La segunda, de un especialista en estrategia, explica la «guerra mosaico» y la guerra en red, el valor de la artillería conectada a drones y satélites, la reforma militar rusa desde 2008, el debate histórico ruso entre estrategia de aniquilación y de desgaste, y la visión de la historia de Rusia y Ucrania que Putin expuso en 2021.
La tercera ponencia se pregunta si Ucrania es una anomalía y no el anuncio de las guerras del futuro, y defiende que lo más probable es una proliferación de guerras indirectas: el modelo estadounidense de fuerzas especiales, drones y contratistas, y sus versiones rusa —con Wagner—, turca o emiratí. La cuarta extrae lecciones para España: los límites de la disuasión y el caso de Marruecos, el consumo de munición y las reservas estratégicas, la utilidad de la aviación de combate, la inteligencia de fuentes abiertas y la importancia de la cohesión interna y la comunicación estratégica.
Ideas clave
- El orden internacional ha pasado de la hegemonía estadounidense a una rivalidad abierta entre grandes potencias.
- La guerra en red, con drones, satélites y artillería conectada, cambia el valor de las grandes plataformas.
- La estrategia rusa oscila históricamente entre la aniquilación y el desgaste.
- Ucrania puede ser una excepción: lo más probable son guerras indirectas con fuerzas especiales, drones y contratistas.
- La disuasión solo funciona si el adversario percibe capacidad y voluntad reales.
- España debe extraer lecciones sobre munición, reservas estratégicas, inteligencia y cohesión interna.