Análisis del programa de Harris
Análisis del programa de Trump
La campaña estadounidense enfrenta a dos candidatos muy diferentes por su trayectoria, discurso e ideología pero, ¿son tan distintas sus propuestas? Ya analizamos al detalle el programa de Donald Trump, vayamos ahora con el de Harris.

Economía
Desde una perspectiva económica, el principal desafío para Harris radica en construir un discurso sólido que resalte los logros de la administración Biden al mismo tiempo que proyecta sus propias propuestas económicas como una mejora y evolución. Esto es complejo ya que el legado del todavía presidente es, cuanto menos, mixto.
Por un lado, sus datos macroeconómicos en términos de empleo o crecimiento del PIB son buenos, aunque no ha sido capaz de detener la tendencia al endeudamiento de la economía estadounidense, cuyos ciudadanos han pasado de deber 20.472 euros por persona en 2003 a 90.797 en 2023. Con todo, la variable económica que más ha impactado a los americanos durante su mandato es la inflación, que ha sido alta durante todo su periodo en la Casa Blanca. Esto hace que el desempeño económico de la administración Biden sea visto negativamente por los ciudadanos y justifique buena parte de la impopularidad del presidente saliente. En esta situación es en la que tiene que operar Harris.
Quizás por eso, el programa de Kamala no se ha desarrollado en gran detalle más allá de algunas pinceladas. Respecto a la inflación ha prometido acabar con la práctica del “Price gouging”, esto es, cuando las empresas aprovechan la inflación para subir los precios mucho más allá de lo que les obliga la presión inflacionaria y así aumentar su beneficio.
Ha prometido mantener la promesa de Biden de que no se subirán los impuestos para nadie que gane menos de 400.000 dólares al año. Además, propone deducciones de impuestos de hasta 50.000 dólares para pequeños negocios, incluyendo una línea de crédito de hasta 20.000 dólares para emprendedores negros.

En términos de vivienda propone una ayuda de hasta 25.000 dólares para aquellos que adquieran su primer inmueble e invertir más de 40.000 millones en el sector inmobiliario, comprometiéndose a construir tres millones de viviendas durante los próximos cuatro años. Respecto a la sanidad, propone cancelar la deuda sanitaria de los estadounidenses y expandir el acceso a la atención médica, así como límites de precio en determinados medicamentos para enfermedades crónicas.
Inmigración
Este es el punto en el que ha recibido más críticas. Al principio de su mandato, Biden encargó a Harris resolver las “causas profundas” de la inmigración ilegal y desde el bando republicano han criticado su responsabilidad y papel en el aumento de llegadas ilegales. Ante esto, Harris ha tratado de responder poniendo en valor su carrera previa como fiscal general de California, en la que persiguió a grandes cárteles de la droga y traficantes de personas. Además, Biden promulgó una orden ejecutiva que restringe el derecho al asilo de los inmigrantes que crucen la frontera ilegalmente en periodos de gran volumen de cruces. La campaña de Harris ha admitido que mantendrá esta política.
Durante la administración Biden, el número de personas que recibió asilo aumentó significativamente respecto al periodo de Trump en la Casa Blanca. Harris no ha detallado su política en términos de asilo, pero se espera cierto continuismo en este sentido.

Aborto
Si la inmigración es uno de los puntos débiles de Harris en términos de campaña, su punto fuerte es el aborto. Los derechos reproductivos se pusieron en el centro del debate público tras la decisión del Tribunal Supremo de derogar Roe vs Wade y su garantía federal del acceso al aborto.
Harris tiene una amplia carrera en esta materia. Ya como senadora apoyó un plan para proteger el derecho al aborto a nivel nacional que, aunque no salió aprobado pues necesitaba el apoyo de ambas cámaras, le sirvió para colocarse como una figura preponderante en términos de derechos reproductivos. Harris propone convertir en ley las protecciones que recogía Roe vs Wade.
Esta es una política popular pues la mayoría de los estadounidenses apoyan el acceso al aborto. Como curiosidad, Harris fue la primera vicepresidente de Estados Unidos que, en su ejercicio del cargo, visitó una clínica abortista.
Política Exterior
Sus declaraciones y propuestas en el ámbito exterior dejan clara una idea: continuismo respecto a Biden. Harris no propone ningún cambio significativo ni estrategia novedosa respecto a la proyección exterior de Estados Unidos. En relación con la situación en Israel, si bien al principio se percibía a Kamala como una figura más conciliadora que Biden, a media que ha ido avanzado la campaña ha reforzado su vínculo con Israel y ha declarado que tiene un “compromiso inquebrantable” con Tel Aviv. Por otro lado, en varias ocasiones se ha mostrado empática respecto al sufrimiento en Gaza, por lo que se espera que mantenga una posición similar a Biden; críticas a Israel, pero manteniendo el apoyo a Netanyahu.
Con respecto a Ucrania ocurre lo mismo. Harris ha declarado en muchas ocasiones su apoyo y compromiso con Kiev y ha acusado a Rusia de cometer crímenes contra la humanidad. Por tanto, Harris mantendrá el apoyo estadounidense a Zelenski.
Con respecto a China, esta es una de las pocas políticas en las que republicanos y demócratas coinciden. Aunque el tono y las formas de Trump son radicalmente distintas, lo cierto es que continuó el giro hacia el Pacífico que ya promulgó Obama. Trump también impuso una serie de aranceles a diferentes productos chinos que luego Biden ha mantenido en vigor. De esta manera, aunque Harris no ha detallado su política arancelaria respecto a Pekín, lo esperable es que continue con esta política de Biden ya marcada por Trump. En general, encontramos un enfoque muy del estilo del actual presidente, fuertes críticas a China en materia de derechos humanos y competencial desleal, pero tratando de reforzar la cooperación en retos comunes como el cambio climático.
Por supuesto, con relación a la Unión Europea y la OTAN, Harris ha recalcado su compromiso. Harris valora a la UE como un socio fiable al que involucrar en la defensa de sus intereses estratégicos y percibe la seguridad en el continente como un interés prioritario. Por ello, lo esperable es una continuidad del reforzamiento de la OTAN que hemos visto durante la etapa de Biden y buena sintonía con las capitales europeas.
Educación
Harris es una defensora de la educación preescolar y propone aumentar la financiación y mejorar los salarios de los profesores. También ha defendido el programa de cancelación de la deuda estudiantil implantado por Biden y propone ampliarlo para que llegue a más alumnos.
Democracia
Este es otro de los puntos centrales de la campaña de Harris: la democracia estadounidense está en peligro en caso de victoria de Donald Trump. En este sentido, ha expresado su apoyo a medidas como limitar el mandato de los jueces y un código ético vinculante para la profesión. Respecto a la propuesta de Biden de limitar mandatos en el Tribunal Supremo, Harris apoya esta propuesta.