Análisis del programa de Trump
La campaña estadounidense de 2024 enfrenta a dos aspirantes muy diferentes. Diferentes en su trayectoria previa, formación, tono, ideología y, también, en sus políticas. Vamos a analizar las propuestas de ambos candidatos en los principales temas que preocupan a la ciudadanía; economía, inmigración, aborto, política exterior etc. con el fin de tener una panorámica de hacía donde podría dirigirse Estados Unidos a partir de enero de 2025. Comencemos con el expresidente Donald Trump.

Economía
En términos económicos, Trump plantea una profundización del programa que impulsó durante su primer mandato como presidente: bajadas de impuestos, reducir la legislación y burocracia a la que se ven sujetas las empresas y medidas proteccionistas en comercio exterior.
Respecto a las bajadas de impuestos, estas se centran en las grandes fortunas y empresas basándose en la teoría del efecto goteo. Esta idea, asumida en el partido Republicano desde Reagan, afirma que, si se reduce la carga impositiva a los más ricos de la sociedad, estos tendrán más capital disponible para invertir y dinamizar la economía. Este goteo de inversión de arriba abajo estimularía el crecimiento económico con la subsiguiente creación de riqueza y empleo, beneficiando a toda la sociedad. Trump ya redujo el impuesto de sociedades al 21% durante su anterior mandato y ahora ha prometido reducirlo al 15%.
Igualmente, la desregulación sigue una premisa similar, se percibe a la burocracia como un coste añadido que en la mayoría de casos lastra la innovación y la competitividad. De esta manera, según la visión republicana, si se deja que los negocios florezcan con una menor intervención del estado se logrará alcanzar el máximo desempeño económico posible.
Por otro lado, las medidas proteccionistas también estuvieron presentes en el primer mandato de Trump. Ha declarado en varias ocasiones que las percibe como una táctica de negociación para conseguir concesiones de la otra parte, principalmente de China. Esta vez propone mayores aranceles en alcance y volumen. Por ejemplo, plantea una tarifa base del 10% para todas las importaciones que, en determinados productos, podría elevarse hasta un máximo del 60%.

Por último, aunque no ha dado detalles, ha prometido resolver la inflación y bajar los tipos de interés. Esto último no estaría claro cómo podría hacerlo, ya que es competencia de la Reserva Federal.
Inmigración
Este es el gran tema de la campaña republicana y una de las mayores preocupaciones de la ciudadanía. Trump muestra un discurso duro con la inmigración y ha criticado fuertemente a Harris por no resolver el problema de las entradas ilegales a pesar de que Biden le encargó hacerlo.
Durante la administración Biden, el número de intervenciones de la Guardia Fronteriza para frenar los cruces ilegales se ha duplicado y esto ha sido utilizado por Trump para definir la situación en la frontera como “crisis”. El expresidente vincula la inmigración con la delincuencia y ha llegado a declarar que los inmigrantes “envenenan la sangre de nuestro país”. Con este diagnóstico, Trump promete “sellar la frontera” para impedir más llegadas y lanzar un programa de deportaciones masivas, aunque no ha dado más detalles al respecto.
Aparte de la inmigración ilegal, también propone reducir la inmigración legal. Ya durante su primer mandato restringió el acceso a algunas formas legales de migración y ahora ha prometido, por ejemplo, acabar con el derecho a la ciudadanía para los hijos de los inmigrantes ilegales que nazcan en Estados Unidos. Además, propone la creación de un sistema migratorio basado en el mérito para restringir las llegadas.
Aborto
El aborto es otro de los grandes temas de campaña, especialmente después de que el Tribunal Supremo dejara sin efecto en el año 2022 la sentencia sobre el aborto en el caso Roe v. Wade (1973), que establecía la libertad de las mujeres embarazadas para poder abortar sin excesivas restricciones gubernamentales. Esto ha provocado que cada estado pueda legislar sus propias normas en esta materia. Actualmente, el derecho al aborto está severamente restringido en 14 estados.

A pesar de que fue el Tribunal Supremo nominado por Trump el que realizó este cambio, el propio Trump ha mantenido una actitud ambigua respecto al mismo. Cuando se conoció la decisión del Supremo, rápidamente se atribuyó el mérito. Sin embargo, poco después y viendo el consenso existente en el país -favorable al aborto- tomó una posición más ambigua.
Así, ha evitado pronunciarse claramente, eludiendo las preguntas sobre si promovería una prohibición federal del aborto. La posición que más ha repetido en campaña es que el asunto está en manos de los Estados y así debe seguir. Su vicepresidente, J.D. Vance, sí tiene una posición más clara al respecto y apoya una prohibición federal del aborto, incluso en casos de violación e incesto.
Política Exterior
En política exterior, Trump ha arrojado dudas respecto a su compromiso con la OTAN, alegando que no defendería a los países que no lleguen al 2% de gasto al que se comprometieron. Respecto a Ucrania, Trump fue quien lideró la oposición republicana a más paquetes de ayuda y ha declarado que, si gana, terminaría la guerra en un día, aunque no ha dado más detalles acerca de cómo sería posible.
Respecto a Oriente Medio, durante su primer mandato hizo gala de una gran relación con Netanyahu y en el debate presidencial contra Biden declaró que Estados Unidos debería dejar que Israel “terminara su trabajo”. Al mismo tiempo, a medida que las críticas a Israel se ampliaron, moderó su postura y afirmó que Israel debería terminar la guerra en Gaza cuanto antes porque podría perder apoyos.

Respecto a China, mantiene una retórica más agresiva y su enfoque se centra en la confrontación e imposición de aranceles a todas las importaciones del gigante asiático.
Educación
Se opone a la cancelación de la deuda estudiantil promulgada por Biden y que Harris pretende ampliar. Propone un sistema en el que se bajen los costes de entrada a la universidad y hacer responsable a las universidades de garantizar la capacidad de sus estudiantes para pagar la deuda.
Democracia
La campaña de Harris ha tratado de imponer el futuro de la democracia como marco de debate en estas elecciones y Trump ha recogido el guante. Los demócratas mantienen que una nueva victoria de Trump pondría en peligro la democracia estadounidense y Trump, por su parte, también ha afirmado que el futuro de la democracia estadounidense depende de su elección. De hecho, durante un acto de campaña declaró: “Si no ganamos estas elecciones, no creo que vayamos a tener otras elecciones en este país”.