Bancroft Global Development: Mercenarios de EEUU para desplazar a Wagner
En un desarrollo geopolítico significativo, se informa que la República Centroafricana (RCA) está finalizando un acuerdo de seguridad sin precedentes con la consultora de seguridad estadounidense Bancroft Global Development, con el objetivo de contrarrestar la influencia del grupo paramilitar ruso Wagner. La maniobra, supuestamente alentada por Washington, marca un movimiento estratégico para disminuir la presencia de Wagner en la región.

Informes recientes del medio francés RFI confirman el establecimiento de una asociación de seguridad entre la RCA y los Estados Unidos, que implica el despliegue de personal del grupo de seguridad privada Bancroft en la capital, Bangui. La medida, que ha generado controversia entre la población local, señala una diversificación de asociaciones por parte de la RCA, según Albert Yaloke Mokpeme, portavoz de la presidencia centroafricana.
La RCA está en una fase de diversificación de sus relaciones internacionales como parte de la reconstrucción de su ejército nacional. Esto incluye asociaciones con países como la Federación Rusa, Angola, Marruecos, Guinea y ahora los Estados Unidos. El portavoz de la presidencia centroafricana, Albert Yaloke Mokpeme, confirmó que los Estados Unidos ofrecieron entrenar a los soldados de la RCA tanto en territorio centroafricano como en suelo estadounidense.
Hace un año, durante la cumbre Estados Unidos-África, se expresaron preocupaciones sobre la creciente presencia rusa en el continente, particularmente destacando al grupo de mercenarios Wagner. Supuestamente, el secretario de Estado Antony Blinken propuso alternativas para reducir la dependencia de la RCA de Wagner. Este movimiento coincidió con la extensión de sanciones estadounidenses dirigidas a entidades asociadas al grupo de mercenarios.

Fuentes sugieren que durante esta cumbre se discutió la posibilidad de una misión de la Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa (DTRA, por sus siglas en inglés) en Bangui, que proporcionaría acompañamiento militar y entrenamiento. Sin embargo, un año después, la misión aún no se ha materializado, lo que ha llevado a especulaciones de que los Estados Unidos podrían seguir el modelo ruso y emplear contratistas. En este caso, Bancroft se identifica como la posible empresa de seguridad privada involucrada.
De acuerdo con la información obtenida por el proyecto de fuente abierta AllEyesonWagner, la participación de Bancroft podría incluir el despliegue de recursos técnicos, incluyendo drones de observación, cerca de la capital. Según fuentes de seguridad internacionales, Bancroft busca establecer una unidad centroafricana bien equipada, entrenada y supervisada, dedicada al control y protección de concesiones mineras, especialmente en áreas donde operan grupos armados. Se afirma que las ganancias de estas concesiones se comparten entre el Estado centroafricano, Bancroft y las poblaciones locales.
Adicionalmente, Bancroft podría participar en la formación de guardabosques con el objetivo de desarrollar turismo de caza de lujo para clientes internacionales adinerados. Mientras se confirma la presencia de empleados de Bancroft en Bangui, su estado operativo sigue siendo incierto, con negociaciones en curso y falta de acuerdos firmados.
Un portavoz del Departamento de Estado aclaró que la administración estadounidense no solicitó directamente la participación de Bancroft, remitiendo las consultas a la empresa. Sin embargo, Bancroft no ha respondido a preguntas enviadas por correo electrónico, lo que añade complejidad a la situación.
El medio Africa Intelligence reveló que una delegación de Bancroft fue recibida por el jefe de Estado centroafricano en septiembre, sugiriendo un compromiso en aumento. Michael Stock, fundador de Bancroft, y Richard Rouget, franco-sudafricano con un pasado controvertido, aparentemente formaron parte de esta delegación.
Las fuentes también señalan a Prince-Borel Yaounga Yiko y André Doungoupou como figuras clave en el establecimiento del vínculo entre la RCA y Bancroft. Supuestamente, Bancroft proporcionaría capacidades de escucha e intercepción para apoyar a los servicios de inteligencia de la RCA.
La participación previa de Bancroft en Somalia, Uganda, Kenia y Libia la ha posicionado como una empresa de contratistas militares privados, a pesar de presentarse como una ONG u organización sin fin de lucro. La consideración de la RCA hacia Bancroft refleja la lucha más amplia por la influencia y las dinámicas de seguridad en la región.
Este despliegue se percibe como un movimiento estratégico por parte de Estados Unidos para contrarrestar la influencia rusa, especialmente representada por el grupo Wagner, en la República Centroafricana. La propuesta estadounidense se alinea con los esfuerzos para reducir la dependencia de la RCA de Wagner, que ha sido un garante clave de seguridad, aunque con un historial controvertido de abusos contra los derechos humanos.
La situación ha provocado una respuesta de Rusia, que podría llevar a un aumento de las tropas rusas en la región. Expertos sugieren que Estados Unidos pretende apuntar a los centroafricanos en su cartera, desafiando la hegemonía de Wagner sobre las instituciones del país.
Las dificultades administrativas experimentadas por varios estadounidenses en Bangui en los últimos meses, incluida la expulsión de un periodista con documentos válidos, sugieren una creciente tensión en la región. Esta tensión puede ser indicativa de nerviosismo entre actores cercanos a los intereses de Wagner.
A medida que la RCA evalúa ofertas de Rusia, Estados Unidos y Francia para reemplazar a Wagner como su principal garante de seguridad, el resultado probablemente dará forma a la futura influencia de Wagner en el continente. La oferta de asistencia de seguridad por parte de la administración Biden, a cambio de retirar a Wagner, sugiere un esfuerzo calculado para cambiar las dinámicas de poder en la región.
Las discusiones del presidente francés Emmanuel Macron con el presidente de la RCA, Faustin-Archange Touadéra, indican una realineación más amplia de asociaciones internacionales. Francia, reduciendo su presencia de seguridad en las antiguas colonias, dejó claro que no proporcionará tropas.
La RCA ahora se encuentra en una encrucijada, dividida entre los lazos de larga data con Wagner, acusado de abusos contra los derechos humanos y explotación económica, y la promesa de una nueva asociación de seguridad con Bancroft. La decisión de la nación tendrá implicaciones significativas en las dinámicas de poder, reflejando una lucha geopolítica más amplia por la influencia en África.