BRICS: poder emergente y fractura del orden liberal
¿Por qué una sola frase pronunciada desde la Casa Blanca fue suficiente para que en España se encendieran todas las alarmas? Recién instalado en el Despacho Oval, Donald Trump provocó que el país contuviera la respiración cuando, en una de sus intervenciones más desconcertantes, afirmó que España formaba parte de los BRICS (Euronews, 2025). Un aparente desliz presidencial bastó para sacudir al Gobierno y poner en evidencia el peso simbólico y político que encierra esta sigla.
Lejos de tratarse de un lapsus anecdótico, el episodio reveló hasta qué punto los BRICS se han consolidado como un actor cada vez más influyente en la política y la economía internacionales. El temor que despertaban aquellas palabras no fue casual: reflejó la creciente percepción de que este bloque representa un desafío directo al orden internacional establecido.

Los BRICS nacieron en 2009, cuando varias economías emergentes decidieron coordinarse para reforzar su cooperación financiera, económica y política. Brasil, Rusia, India y China dieron forma al grupo, al que se sumó Sudáfrica en 2010. Desde entonces, el bloque ha incrementado su peso de manera sostenida hasta convertirse en un actor central del sistema internacional. En la actualidad, representa cerca del 50 % de la población mundial y alrededor del 40 % del PIB global en términos de paridad de poder adquisitivo (Bloomberg Línea, s. f.).
Hoy, los BRICS vuelven a situarse en el centro del debate global. Para quienes no alcanzaron a comprender el alcance de las palabras de Trump, ni las razones del nerviosismo que provocaron, resulta imprescindible detenerse a analizar qué es exactamente esta organización y, sobre todo, por qué su ascenso está generando crecientes alertas en el equilibrio internacional. La pregunta, en este contexto, es inevitable: ¿por qué esta institución despierta hoy tanta atención?
Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos y las principales democracias occidentales impulsaron un entramado de normas, instituciones y relaciones que hoy se conoce como el “orden liberal internacional”. Este sistema se fundamentó en principios liberales, tanto políticos como económicos, y en la cooperación entre estados a través de organismos multilaterales concebidos para garantizar estabilidad, crecimiento y seguridad colectiva (Sophia Institute of International Relations, 2021).
Sin embargo, con la disolución de la Unión Soviética y el colapso del sistema bipolar, el escenario internacional experimentó una transformación profunda. Washington emergió como la única superpotencia global, una coyuntura que Ilevó a Francis Fukuyama a formular la tesis del “fin de la historia”.

Durante las últimas décadas, el Tío Sam ha sostenido su hegemonía mediante el orden liberal internacional, apoyándose en alianzas políticas y militares, normas
compartidas y valores universalistas, con instituciones como la OTAN o el FMI como pilares fundamentales. Este entramado ha garantizado la hegemonía del dólar y su denominado “privilegio exorbitante”, que ha permitido a Estados Unidos endeudarse en condiciones más favorables que cualquier otro país, financiar sus déficits sin un riesgo inmediato y consolidar su deuda como el activo más seguro del sistema financiero global (ESADE, s. f.).
Para comprender plenamente este análisis, resulta imprescindible añadir otro elemento clave del éxito del sistema occidental: la red SWIFT. Se trata de una infraestructura global de pagos que conecta a la mayoría de los bancos del mundo y actúa como intermediaria en las transferencias internacionales, realizadas en su gran mayoría en dólares (BBVA, s. f.). De este modo, el dólar se ha convertido en la moneda dominante a escala mundial.
No obstante, pese a su poder e influencia, el orden liberal internacional comienza a mostrar fisuras cada vez más evidentes.

Con el paso del tiempo, se han acumulado acontecimientos que han contribuido a debilitar este sistema. En primer Iugar, las crisis financieras de las últimas décadas han puesto en entredicho la competencia de las élites occidentales encargadas de gestionar el orden económico global (Fundación Carolina, s. f.).
A ello se suma la estrategia estadounidense de moldear el mundo conforme a sus propios parámetros, lo que ha favorecido la conformación de una coalición de Estados que rechazan su hegemonía (Real Instituto Elcano, s. f). Del mismo modo, episodios concretos como el Brexit en 2016, el bloqueo del presidente Obama al Órgano de Apelación de la OMC, considerado el guardián del libre comercio, y el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca han intensificado las dudas sobre la solidez y legitimidad de este sistema.
A este contexto se añade el uso del dólar como herramienta de presión política, especialmente visible en las sanciones impuestas a Rusia, lo que ha reforzado la percepción de que la moneda estadounidense actúa también como un instrumento geopolítico.
Este conjunto de factores ha llevado a numerosas potencias a buscar alternativas que reduzcan su dependencia del sistema dominado por el Tio Sam.
En este escenario de debilitamiento del orden liberal internacional, los movimientos recientes de los BRICS se perciben como una amenaza directa para Washington, situando nuevamente al bloque en el centro de todos los debates.

Como ya se ha señalado, los BRICS constituyen una organización intergubernamental de carácter informal cuyo objetivo principal es aumentar su influencia global y ofrecer alternativas a las instituciones dominadas por Occidente. Desde su creación, el bloque ha ampliado progresivamente su alcance y ha tratado de reducir su dependencia del sistema financiero internacional liderado por Estados Unidos.
Un paso clave en esta estrategia fue la creación, en 2014, del New Development Bank, destinado a financiar proyectos de desarrollo en economías emergentes, y también el Contingent Reserve Arrangement, un fondo de 100.000 millones de dólares diseñado para proteger a los países miembros frente a crisis financieras (New Development Bank [NDB], s. f). Estas iniciativas son percibidas como desafíos directos al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional, pilares esenciales del orden liberal internacional.
A este avance institucional se suma el creciente peso económico del bloque. Los BRICS se han consolidado como uno de los principales motores del crecimiento global, concentrando una parte significativa de la producción industrial y de los recursos estratégicos (CNBC, 2025).
Es en este contexto donde los BRICS han encontrado una oportunidad histórica para cuestionar las reglas del juego económico internacional.

Además de desarrollar instituciones propias, los BRICS introdujeron en 2018 un nuevo mecanismo de pago internacional denominado “NIPS”, posteriormente conocido como BRICS Pay (Misión Verdad, s. f). Aunque el proyecto avanzó lentamente durante varios años, en octubre de 2024 volvió a cobrar protagonismo durante la XVI Cumbre de los BRICS, celebrada ese mismo año. En esta ocasión, los países miembros presentaron formalmente y respaldaron el ya denominado BRICS Pay (Misión Verdad, s. f).
Pero, ¿en qué consiste este sistema y por qué podría suponer un problema para Occidente?
Esta iniciativa aspira a facilitar transacciones internacionales en monedas locales y a reducir la centralidad del dólar. El sistema se basaría en una red de mensajería descentralizada, conocida como DCMS, desarrollada inicialmente en Rusia, pero concebida como una infraestructura distribuida entre los países miembros sin un centro de poder claramente definido (BRICS Pay, s. f.).
Este diseño permitiría a cada Estado conservar el control sobre su infraestructura financiera y comerciar directamente con otros países sin recurrir al dólar, erosionando progresivamente la hegemonía de esta moneda. AI mismo tiempo, la ausencia de un actor hegemónico dentro del sistema pretende fomentar una cooperación más equilibrada y, potencialmente, reducir las tensiones geopolíticas.

Este proyecto representa un desafío directo tanto para Estados Unidos como para el sistema SWIFT, y, por extensión, para el orden liberal internacional. Si en el futuro los BRICS lograran consolidar el éxito de BRICS Pay, podríamos estar asistiendo a un cambio significativo en el orden mundial tal y como se conocen hoy.
Sin embargo, entre la ambición y la realidad persisten importantes obstáculos. Aunque se ha presentado un prototipo inicial de BRICS Pay en Moscú y se ha sugerido que podría estar operativo hasta 2026, el camino hacia un sistema plenamente funcional resulta complejo.
La experiencia de la Unión Europea demuestra que la integración financiera exige tiempo, coordinación y un elevado grado de convergencia económica. Además, los países que conforman los BRICS presentan profundas diferencias en sus niveles de desarrollo, políticas monetarias y prioridades estratégicas, lo que dificulta la construcción de un marco estable y cohesionado. Del mismo modo, pese a su creciente peso económico, su influencia política global sigue siendo limitada y, por el momento, insuficiente para desplazar la primacía occidental.
Aun así, el rápido ascenso del bloque en un periodo relativamente corto ha alterado el equilibrio internacional y plantea interrogantes fundamentales sobre el futuro del sistema global. La gran incógnita es si los BRICS lograrán consolidarse como una alternativa real al orden liberal liderado por Estados Unidos o si su desafío quedará, al menos por ahora, como un síntoma de un mundo cada vez más fragmentado y multipolar.
Bibliografía
- BBVA. (s. f.). SWIFT: El sistema que facilita el movimiento de capitales entre países. https://www.bbva.com/es/salud-financiera/swift-el-sistema-que-facilita-el-movimiento
- Bloomberg Línea. (s. f.). BRICS vs. G7: Las cifras detrás de su fuerza y el pulso por dominar la economía mundial. https://www.bloomberglinea.com/economia/brics-vs-g7-las-cifras-detras-de-su-fuerza-y-el-pulso-por-dominar-la-economia-mundial/
- BRICS Pay. (s. f.). BRICS Pay official website. https://www.brics-pay.com/
- CNBC. (2025, 13 de junio). China's tight grip on rare earths shows little sign of weakening https://www.cnbc.com/2025/06/13/chinas-tight-grip-on-rare-earths-shows-little-sign-of-weakening.html
- ESADE. (s. f.). Trump, el dólar y el “privilegio exorbitante”: ¿La hora del euro? https://www.esade.edu/es/articulos/trump-el-dolar-y-el-privilegio-exorbitante-la-hora-del-euro
- Euronews. (2025, 21 de enero). Donald Trump habla de España como país miembro delos BRICS: ¿Ironía o error?https://es.euronews.com/2025/01/21/donald-trump-habla-de-espana-como-pais-miembro-de-los-brics-ironia-o-error
- Fundación Carolina. (s. f.). La crisis del orden liberal internacional. https://www.fundacioncaroIina.es/la-crisis-del-orden-liberal-internaciona
- Misión Verdad. (s. f.). La plataforma BRICS Pay abre una nueva grieta al poder del dólar. https://misionverdad.com/gIobaIistan/la-plataforma-brics-pay-abre-una-nueva-grieta-al-poder-del-dolar
- New Development Bank. (s. f.). About NDB. https://www.ndb.int/
- Real Instituto Elcano. (s. f.). La erosión del orden liberal internacional y la transición hacia un nuevo sistema. https://www.reaIinstitutoeIcano.org/analisis/la-erosion-del-orden-liberal-internacional-y-la-transicion-hacia-un-nuevo-sistema/
- Sophia Institute of International Relations. (2021). The liberal international order: Origins, crisis and prospects (SIIR Working Paper No. 4). Sophia University. https://dept.sophia.ac.jp/is/ir/wordpress/wp-content/uploads/2021/09/SIIR-Working-Paper-No.-4-Anno-1.pdf