La Unión Europea, a través del Parlamento Europeo y el Consejo, ha logrado un acuerdo provisional sobre el reglamento destinado a detener de manera efectiva y definitiva la entrada de gas natural licuado (GNL) procedente de Rusia y avanzar en la eliminación progresiva del petróleo ruso.

Este acuerdo prevé eliminar cualquier importación de gas ruso: el GNL se retirará de forma progresiva hasta finales de 2026 y el gas por gasoducto quedará igualmente suprimido para finales de 2027. Así lo anunció la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

La reciente decisión de la Unión Europea de romper las líneas de conexión con los gasoductos Nord Stream (tanto el Nord Stream 1 como el potencialmente operativo Nord Stream 2) y el TurkStream marca un punto de inflexión radical en la política energética del continente. Este acuerdo, motivado por una combinación de factores geopolíticos, la necesidad de diversificación y la ambición de alcanzar objetivos climáticos, supone una desconexión estratégica de una de las principales fuentes de suministro de gas natural, fundamentalmente de origen ruso.

El impacto inmediato de esta ruptura es la obligación ineludible de los Estados miembros de la Unión Europea de buscar con urgencia nuevos mecanismos tanto para reforzar la producción interna como para garantizar el suministro de sus redes energéticas.

¿Por qué nos desprendemos de los suministros rusos?

“Por fin, y de manera definitiva, estamos cerrando el grifo al gas ruso. Europa ha elegido la seguridad y la independencia energética. Nunca volveremos a nuestra peligrosa dependencia de Rusia. Nunca volveremos a los suministros volátiles y a la manipulación del mercado. Nunca volveremos al chantaje energético y a la vulnerabilidad económica. Y estamos más firmes que nunca junto a Ucrania en su búsqueda de libertad”.

Palabras de Dan Jørgensen, comisario de Energía y Vivienda de la UE.

Desde el 24 de febrero de 2022, y como consecuencia de la invasión rusa de Ucrania, la dependencia del gas ruso en Europa ha conllevado diversos chantajes energéticos y económicos por parte del gobierno ruso de Vladímir Putin. Desde entonces, los estados miembros de la UE han tenido que reforzar sus infraestructuras de GNL. 

Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía   Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.  Dan Jørgensen, comisario de Energía y Vivienda
Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y Dan Jørgensen, comisario de Energía y Vivienda. Fuente: Unión Europea

Gracias a estas inversiones, la capacidad de importación de GNL de la UE aumentó en 70.000 millones de metros cúbicos entre 2023 y 2024, y se espera que entre 2025 y 2030 estén disponibles 60.000 millones de metros cúbicos adicionales.  En la actualidad, ya nos hemos convertido en el mayor importador de GNL del mundo, destacando Francia, España, los Países Bajos, Italia y Bélgica, quienes a su vez reexportan a otros países de la Unión Europea. 

Conviene recordar que estos cambios en la política energética respecto al gas natural son consecuencia directa de la retirada masiva de las exportaciones rusas hacia Europa, lo que encareció de forma significativa los suministros. La Unión Europea no tenía previsto alejarse de las relaciones energéticas con Rusia, pero esta reorientación se volvió inevitable tras la invasión de Ucrania y la ruptura total de los acuerdos comerciales existentes.

La nueva línea energética de la Unión Europea

AggregateEU centraliza la demanda de gas de las empresas de la UE y de la Comunidad de la Energía, y la combina con ofertas competitivas de suministro. Una vez emparejada la demanda con la oferta, las empresas pueden formalizar contratos de compra con los proveedores, de manera voluntaria, ya sea de forma individual o conjunta.

Contribución de Europa a la financiación de la lucha contra el cambio climático (en miles de millones de euros)
Fuente: Comisión Europea

El principal objetivo de AggregateEU es agrupar la demanda de gas de las empresas de los Estados miembros de la UE y de la Comunidad de la Energía, y combinarla con ofertas competitivas de suministro procedentes de proveedores internacionales.

Desde 2022, la Plataforma Energética de la UE actúa como una herramienta clave para respaldar la estrategia comunitaria de reducir progresivamente las importaciones de combustibles fósiles procedentes de Rusia. Esta última fase de licitación reafirmó la determinación de la Comisión de eliminar gradualmente el gas ruso restante, ofreciendo una vez más a los compradores la oportunidad de manifestar sus necesidades a cinco años vista y de acceder a ofertas competitivas de suministradores internacionales de confianza.

El propio plan REPowerEU refleja los avances logrados en la reducción de la dependencia del gas natural ruso, así como de otros suministros energéticos como el petróleo y el carbón. A través de este marco, se muestra la evolución del peso del GNL ruso antes de la invasión de Ucrania en 2022 en comparación con la situación energética actual de la Unión Europea.

Importaciones de energía de Rusia de la UE 2021-2025.
Fuente: Comisión Europea

Asimismo, los acuerdos comerciales impulsados en el marco de AggregateEU se han convertido en las nuevas vías para la importación de GNL a la Unión Europea. Entre los principales productores y nuevos socios potenciales destacan aquellos que podrían incorporarse a través de nuevas rutas procedentes del Mediterráneo oriental y el norte de África.

Existe un acuerdo estratégico que contempla la cooperación entre Egipto, Chipre y el consorcio energético formado por Total (Francia) y Eni (Italia) para el desarrollo del yacimiento de gas natural Cronos. Este plan inicial prevé la canalización de gas a través de tuberías submarinas hasta las infraestructuras de licuefacción y procesamiento de GNL en Egipto. Una vez procesado, el GNL estaría destinado a la exportación, con Europa como uno de sus principales mercados. 

Gracias al entendimiento del nuevo gobierno turcochipriota liderado por Tufan Erhürman con Chipre, este escenario podría traducirse en un refuerzo de la producción de gas a partir del descubrimiento de nuevos yacimientos en la Zona Económica Exclusiva de Chipre, lo que abriría la puerta a una nueva vía de suministro de gran relevancia para el futuro energético de la Unión Europea.

Hidrocarburos del Mediterráneo oriental
Hidrocarburos en el Mediterráneo oriental. Fuente: La Voz de Galicia

Políticas renovables en Europa como salida a la dependencia rusa

El plan REPowerEU está impulsando la transición verde y promoviendo una inversión significativa en fuentes de energía renovables. Europa está priorizando estas nuevas fuentes de energía no solo para reducir su dependencia de Rusia como productor, sino también para avanzar hacia la eliminación de los hidrocarburos. 

Para hacer posible esta transformación y dotarla de resiliencia, la UE lanzó en 2023 el Plan Industrial del Pacto Verde. Esta iniciativa busca ampliar la producción de tecnologías clave de cero emisiones netas mediante la simplificación de los trámites administrativos y el impulso a la inversión. En este marco, el Reglamento sobre la Industria de Cero Emisiones Netas constituye uno de los pilares fundamentales, al estar diseñado para garantizar una base industrial sólida capaz de sostener la autonomía energética europea y reducir el riesgo de dependencias externas, incluida la que anteriormente existía respecto al gas ruso.

El proceso continúa evolucionando con nuevas iniciativas orientadas a blindar el sistema energético y productivo de la Unión Europea. La reforma del mercado eléctrico de la UE, en vigor desde 2024, refuerza la protección de los consumidores frente a la volatilidad de los precios y facilita una mayor integración de las energías renovables. A su vez, en 2025, el Pacto por una Industria Limpia aceleró la descarbonización del tejido productivo, al tiempo que fortaleció la competitividad industrial y el empleo.
 

Porcentaje de energías renovables en la generación de electricidad en la UE (2004-2023)
Porcentaje de energías renovables en la generación de electricidad en la UE (2004-2023). Fuente: Comisión Europea

Todas estas medidas convergen en un objetivo estratégico común: garantizar que la competitividad industrial y la estabilidad económica de la UE no se vean comprometidas por futuras interrupciones geopolíticas, consolidando el abandono definitivo de la dependencia del gas y de otros combustibles fósiles de origen ruso.

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