El rojipardismo: una realidad política emergente (Parte 2/2)


Introducción

La política es un elemento altamente volátil que cambia de manera constante. En la actualidad, el acceso cada vez más rápido a múltiples fuentes de información sobre los acontecimientos mundiales ha generado una transformación continua del panorama político. Estas fuentes, a menudo influenciadas por ideologías e intereses divergentes, contribuyen a una dinámica de cambio acelerado que, en muchos casos, nos pilla por sorpresa.

En este contexto, desde hace varios años, uno de los cambios más significativos que está experimentando la política a nivel global es la progresiva desaparición de la visión tradicional del espectro político como un eje exclusivamente izquierda-derecha. Como consecuencia de esta transformación, ha surgido y cobrado fuerza una ideología política que, en un corto período de tiempo, ha pasado de ser meramente anecdótica y marginal a ocupar un espacio creciente en el debate público a nivel mundial. Esta corriente ideológica recibe diversas denominaciones, aunque el término "Rojipardismo" se ha consolidado como el más común y ampliamente reconocido, a pesar de su connotación negativa.

	 Portada de la revista nacional-bolchevique alemana "Widerstand", mayo de 1934
    Portada de la revista nacionalbolchevique alemana "Widerstand", mayo de 1934.

¿Qué es el “Rojipardismo” y cómo se originó?

Para comenzar a hablar del "Rojipardismo", es necesario, en primer lugar, intentar definir este concepto.

El Rojipardismo es una ideología política que fusiona la defensa de la abolición de la propiedad privada y la colectivización de los medios de producción con un marcado ultranacionalismo. En términos generales, podría describirse como una corriente que combina postulados económicos tradicionalmente asociados a la izquierda con una visión social más cercana a la derecha, lo que la convierte en un fenómeno político híbrido y difícil de encasillar dentro del espectro ideológico convencional. 

Conviene tener en cuenta que es una ideología de origen bidireccional, es decir, con movimientos dentro de ella que tienen su origen en partidos de izquierda (Nacionalbolchevismo) y con movimientos que tienen su origen en partidos de derecha (Strasserismo), algo parecido a lo que ocurre, salvando las distancias, con el Peronismo en Argentina.

Aunque ahora es una ideología que está empezando a extenderse a nivel europeo después de décadas de irrelevancia, lleva existiendo desde los años 20 del siglo pasado y se originó en Alemania y en Rusia de manera prácticamente simultánea en el contexto de la inestabilidad política que sufrían tanto la República de Weimar como la propia Rusia, hallándose esta última en plena guerra civil entre los revolucionarios bolcheviques y los partidarios del zarismo que todavía quedaban. 

En Alemania, el Rojipardismo empezó a tener presencia en pequeños grupos del Partido Comunista alemán, con Ernst Niekisch y Karl Otto Paetel como sus principales representantes, unos representantes que, por supuesto, sentían que el orgullo nacional de Alemania había sido mancillado por el Tratado de Versalles. 

Karl Otto Paetel
Karl Otto Paetel 

En este sentido, defendían los siguientes puntos para una reconstrucción de Alemania a través de lo social y lo nacional, de acuerdo con el Manifiesto Nacional Bolchevique de Paetel en 1933:

1.- Un Estado alemán económicamente fuerte, basado en la planificación estatal de la economía, la nacionalización de las industrias, la abolición de la propiedad privada y la colectivización de los medios de producción.

2.- Un alejamiento radical del pensamiento grecorromano y occidental en los ámbitos político y social, mediante la instauración de una democracia de soviets "a la alemana" y la eliminación de las clases sociales, de modo que solo exista una única clase: el pueblo alemán. Asimismo, esta ideología rechaza tanto la homogeneidad racial como el antisemitismo característicos del nacionalsocialismo, movimiento al que se opone de manera tajante.

3.- El retorno al Derecho y la religiosidad germánica como parte de este distanciamiento de Occidente. En el ámbito jurídico, a diferencia del Derecho romano, que establece la propiedad individual como un derecho fundamental, el Derecho germánico se basa en el principio de Markgenossenschaft, según el cual la propiedad pertenece a la comunidad. En lo religioso, se aboga por el rechazo al cristianismo y el retorno al paganismo germánico, considerado un pilar esencial para la unidad nacional y la reafirmación de los valores germánicos.

4.- Estrechar lazos con la Unión Soviética.

Se podría pensar que el ascenso de Hitler al poder acabó de inmediato con el Rojipardismo en Alemania, pero no fue así. Los hermanos Gregor y Otto Strasser fueron sus herederos en el seno del Partido Nazi. Por su parte, Gregor logró ascender hasta la primera línea política del partido desempeñando un papel fundamental en la propaganda, especialmente en el norte y el oeste de Alemania. Su labor fue crucial para consolidar la transformación del Partido Nazi en un partido de masas durante sus primeros años de existencia.

Núremberg.- Mitin del Partido del Reich, foto de grupo, de derecha a izquierda: Franz Pfeffer von Salomon [Franz von Pfeffer], Adolf Hitler, Gregor Strasser, Rudolf Hess, Heinrich Himmler, a la derecha estandarte de las SA.
Mitin del Partido Nazi en Nuremberg, foto de grupo, de derecha a izquierda: Franz Pfeffer von Salomon [Franz von Pfeffer], Adolf Hitler, Gregor Strasser, Rudolf Hess, Heinrich Himmler, 1927. Fuente: Bundesarchiv, Imagen 146-1969-054-53A/CC-BY-SA  

De hecho, el propio Gregor desempeñó un papel clave en el ascenso de quien acabaría convirtiéndose en el maestro indiscutible de la propaganda nacionalsocialista: Joseph Goebbels. En un principio, Goebbels también se alineó con las ideas económicas marxistas de Strasser y mostró su oposición a que el partido girara en torno al culto a la personalidad de un único líder. Sin embargo, pronto quedó cautivado por el carisma del futuro Führer, lo que lo llevó a abandonar las posturas de Strasser y a ascender rápidamente en la jerarquía del partido, llegando incluso a superarlo en influencia.

Las diferencias ideológicas entre Gregor Strasser y Adolf Hitler fueron creciendo progresivamente hasta que, en 1932, el canciller Kurt von Schleicher ofreció a Strasser el cargo de vicecanciller como parte de una estrategia para dividir internamente al Partido Nazi. Esta maniobra política llevó a Gregor a abandonar la política en 1933. Sin embargo, su dimisión no le garantizó la seguridad, ya que terminó siendo asesinado el 1 de julio de 1934 durante la "Noche de los Cuchillos Largos", la purga llevada a cabo por Hitler para eliminar a sus rivales dentro del partido.

Por otro lado, su hermano Otto Strasser inició su carrera política en el Partido Nazi junto a Gregor y Goebbels, pero pronto se distanció de ellos y del partido, lo que lo llevó a fundar el Frente Negro, una organización que defendía una combinación de marxismo en lo económico y nacionalismo en lo social. Su objetivo era rescatar la "verdadera esencia del nacionalsocialismo", tal como estaba plasmada en el Programa Nacionalsocialista de 1920, y fomentar la división dentro del Partido Nazi. No obstante, su estrategia fracasó y Otto se vio obligado a exiliarse de Alemania hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.

Tras su regreso, Otto Strasser fue invitado a unirse al Frente Nacional de la República Democrática Alemana (RDA), pero rechazó la oferta y optó por trasladarse a la Alemania Federal, donde intentó sin éxito fundar un nuevo partido, la Unión Social de Alemania, con el objetivo de defender sus ideas políticas.

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Otto Strasser regresa a Alemania tras permanecer en el exilio desde 1933. Frankfurt, 18 de marzo de 1955. Fuente: Ted Rohde/Stars and Stripes

En Rusia, a medida que avanzaba la Guerra Civil, muchos zaristas decidieron unirse al bando bolchevique, convencidos de que la ideología económica del bolchevismo podría servir para fortalecer los intereses nacionalistas rusos. Como resultado, surgió un movimiento inspirado en el Nacionalbolchevismo alemán, denominado Smenovekhovtsy, con Nikolai Ustryalov como su principal líder.

Lenin, sin embargo, consideraba a los partidarios de este movimiento como quintacolumnistas dentro del régimen soviético, lo que llevó a Ustryalov a exiliarse.

Con la llegada de Stalin al poder, Ustryalov pudo regresar a Rusia, y su movimiento logró una posición privilegiada dentro de la élite intelectual del partido, ya que defendía la idea de que la revolución debía limitarse a la Unión Soviética, en contraposición a la estrategia leninista de expandirla a nivel mundial. Sin embargo, con el paso del tiempo, las diferencias entre Ustryalov y Stalin comenzaron a aumentar, especialmente debido al abandono de la democracia de los soviets en favor del culto a la personalidad. Como consecuencia, tanto Ustryalov como sus seguidores fueron ejecutados durante la Gran Purga de 1937.

Desde entonces, y hasta la disolución de la Unión Soviética, el Nacionalbolchevismo continuó existiendo en la clandestinidad. Sin embargo, en 1992, fue fundado el Partido Nacional Bolchevique, con Eduard Limonov y el influyente analista geopolítico, filósofo y sociólogo Aleksandr Dugin como figuras principales.

El partido pronto ganó notoriedad debido a sus acciones terroristas y, en 1993, se unió al Frente de Salvación Nacional, una coalición de partidos socialistas, comunistas y nacionalistas, en el contexto de la Crisis Constitucional de aquel año.

Ustrialov en 1913
Nikolai Ustryalov en 1923

El partido comenzó a fracturarse tras la salida de Dugin en 1998 debido a sus conflictos internos con el ala más izquierdista de la organización, los cuales surgieron a raíz de su acercamiento a Putin. Como consecuencia de estas tensiones, a partir de 2007 surgieron tres facciones nacionalbolcheviques en Rusia: el Partido Eurasia, liderado por Dugin y caracterizado por una orientación mucho más nacionalista y conservadora; La Otra Rusia, encabezada por Limonov y compuesta sus seguidores más fieles; y el Frente Nacional Bolchevique, integrado por los militantes del ala más derechista del antiguo Partido Nacional Bolchevique.

Continuará...


1.- Teóricamente, el nacionalbolchevismo, a diferencia del nacionalsocialismo, no se fundamentaba en postulados racistas ni antisemitas. Sin embargo, en la práctica, dentro de ciertas corrientes del movimiento, se manifestaban tendencias racistas y antisemitas, lo que evidencia una contradicción entre su doctrina oficial y las posturas adoptadas por algunos de sus seguidores.

2.- Aunque formalmente los hermanos Strasser rechazaban el marxismo debido a su antisemitismo, en la práctica compartían muchas de sus posturas económicas, especialmente en lo referente a la planificación estatal, la nacionalización de industrias y la abolición del capitalismo liberal.

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