
Entendiendo el conflicto civil birmano (Parte 2/2)
Entendiendo el conflicto civil birmano (Parte 1/2)
El plano militar, la Operación 1027
En el ámbito puramente militar, las PDF son conscientes de que no pueden igualar la potencia de fuego del Tatmadaw y, hasta el momento, han apostado por una estrategia de guerra de guerrillas, controlando las selváticas zonas rurales y llevando a cabo emboscadas en las ciudades y carreteras.
Destaca el uso de drones civiles en misiones de bombardeo, soltando explosivos sobre bases y campamentos de las unidades del Tatmadaw. Frente a esta amenaza irregular, la respuesta de la Junta ha sido el bombardeo indiscriminado de aldeas bajo control de las PDF, mientras las mermadas tropas del Tatmadaw no dan abasto para contener a los rebeldes. En los últimos meses, se han reportado rendiciones de unidades completas en el norte del país, algo inaudito hasta el momento, lo que da cuenta de la tintineante moral de la tropa.

El 9 de octubre del pasado 2023, el Tatmadaw bombardeó el campamento de refugiados de Mung Lai Hkyet, matando a 30 civiles. Este campamento se sitúa a escasos dos kilómetros de la ciudad de Laiza, cuartel general del Ejército por la Independencia Kachin (KIA), uno de tantos EAOs colaboradores con las Fuerzas de Defensa Popular.
Este ataque del Tatmadaw contra una posición tan cercana a su cuartel general llevó la guerra a las puertas del KIA y, según su vicecomandante Sumlut Gun Maw, convirtió la respuesta militar contra el Tatmadaw en una necesidad. Es en este contexto, de creciente colaboración entre las PDF y las EAOs; con las tropas de la Junta sobrentendidas, y los ataques del Tatmadaw a sus puertas, donde ha de ubicarse la Operación 1027.
Conducida por la Alianza de las Tres Hermandades (3BA), coalición formada por el Ejército Arakán (AA), el Ejército de la Alianza Democrática Nacional de Myanmar (MNDAA) y el Ejército de Liberación Nacional Ta'ang (TNLA), en el norte del Estado de Shan, la operación se plantea con el objetivo de desalojar al Tatmadaw de las ciudades fronterizas con China.
Lo extraordinario de la operación 1027 es la coordinación con la que las fuerzas rebeldes han sabido organizarse. Simultaneo al ataque de la 3BA; las PDF lanzaron la Operación Taungthaman, atacando las posiciones del Tatmandaw en la región de Mandalay; mientras varios grupos separatistas de etnia karenni y pa-o dieron comienzo a la operación 1111 en el estado de Kayah, al sureste.

En la otra punta del país, al noroeste, el Ejército Arakán abrió otro frente en el estado homónimo, atacando las posiciones del Tatmadaw en la ciudad de Maungdaw, fronteriza con Bangladesh. Ese mismo día, pero algo más al norte en el estado Chin, el Ejército Nacional Chin (CNA) ocupó el paso fronterizo de Rikhawdar, en la frontera indo-birmana.
Este ataque conjunto entre la 3BA, las PDF, las diferentes milicias kachin y el CNA se ha demostrado arrollador para las tropas del Tatmadaw. Desde finales de octubre hasta comienzos de febrero, la coalición de fuerzas anti-junta ha logrado las ganancias más importantes desde 2021.
Solo en el estado de Shan, la operación 1027 ha copado más de 180 campamentos militares de las tropas de la Junta y liberado 36 ciudades. Más importante aún, la 3BA ocupó cuatro importantes pasos fronterizos con China, aislando más aún si cabe la posición de la Junta.
En el estado Chin, el CNA declaro la independencia del Estado de Chinlandia, bajo el presupuesto de colaborar con el Gobierno de Unidad Federal para constituir una unión federal, en la que Chinlandia se convierta en un estado federado dentro de una Myanmar democrática una vez derrotada la Junta militar.
Plano internacional, el pulso de China y Rusia
Como ya se ha explicado antes, una de las principales razones que motivaron la liberalización del régimen militar fue la de intentar buscar la autonomía de China. Aunque este aperturismo político logró un acercamiento diplomático con EEUU, las operaciones militares desatadas contra la población rohinyá en 2017 acabaron con estos brotes verdes de normalización diplomática.
Desde entonces y hasta el golpe de estado de 2021, las relaciones entre Pekín y el gobierno civil de Aung San Suu Kyin florecieron hasta cotas mayores, incluso, que las relaciones sino-birmanas previas a 2010.
Merece la pena destacar que, para China, la situación geográfica de Birmania ha adquirido una importancia especial para el desarrollo de la Belt and Road Iniciative. Fronteriza con el estado chino de Yunan al norte y bañado al sur por el golfo de Bengala, China ha proyectado sobre Birmania un descomunal plan de desarrollo de infraestructuras, conocido como China-Myanmar Economic Corridor (CMEC).
El transporte de mercancías a través de Myanmar acorta las rutas a los mercados del sur de Asia, África oriental, Asia occidental y Europa. Esto permitiría a China exportar sus productos de una manera más efectiva y trasladar la fabricación desde sus zonas costeras a sus provincias sudoccidentales.

El golpe de estado de 2021 fue respondido desde China con cautela y, en un principio, se niega a reconocer al gobierno golpista de la Junta Militar. La reticencia China tensionó las relaciones sino-birmanas y, aunque han vuelto a su cauce natural desde entonces, el titubeo de Pekín abrió la puerta a la aparición de Rusia como el nuevo aliado internacional birmano.
En lo que China se lo pensaba, Moscú recibió con buenos ojos el golpe de estado de 2021 y, de manera inmediata, reconoció como legitimo el gobierno militar. Desde entonces, Rusia se ha convertido en el principal apoyo militar del Tatmadaw en su lucha contra las PDF y los EAO’s. Salta a la vista que, para la Junta Militar, el acercamiento con Rusia permite diversificar sus apoyos y no ser tan dependiente de China.
La conexión entre los regímenes de Naipyidó y Moscú no es nueva y tiene un marcado nexo en la colaboración en materia de defensa. Ya desde antes del golpe de estado y en su afán por diversificar apoyos, el Tatmadaw ha multiplicado su compra de material ruso, dejando de lado su preferencia por el chino.
Incluso antes del golpe de estado, entre 2017 y 2021, el Tatmadaw realizó considerables pedidos a Rusia, incluidos 22 Yak-130, seis cazas SU-30, misiles Pantsir-S1 y drones de vigilancia Orlan-10E. Desde el golpe de estado y la subsecuente guerra civil, Moscú ha logrado desplazar a China como el principal proveedor de armamento a la Junta. Según las Naciones Unidas, tan solo entre febrero de 2021 y enero de 2022, Rusia proveyó al Tatmadaw de material por valor de 406 millones de dólares.

Tras el comienzo de la guerra en Ucrania y los reveses sufridos por las tropas rusas en su invasión, Birmania se ha convertido en el único país del sudeste asiático en enviar material militar a Rusia, lo que puede dar buena cuenta de la cercana relación ruso-birmana. A lo largo de 2023, Birmania exportó munición de obús y mortero a Rusia, mientras que Uralvagonzavod reimportó desde Birmania sistemas de apuntado para modernizar los T-72 rusos que se encontraban en almacenaje.
En este contexto político y diplomático se entiende el tácito apoyo que Pekín le ha dado a la Operación 1027. En primer lugar, ha de destacarse el empeoramiento de las relaciones con Naipyidó tras el golpe de estado, con una Junta Militar que puede poner en jaque el futuro del CMEC.
En segundo lugar, por el florecimiento en la frontera birmana con China, de cientos de centros de ciberestafa. La dimensión de estas mafias, dirigidas por prófugos de la justicia china, es descomunal.
Según Pekín, habrían secuestrado a decenas de miles de ciudadanos extranjeros, normalmente del sudeste asiático, que eran obligados a trabajar en estos centros de cibercrimen. La pasividad del Tatmadaw a la hora de acabar con estos centros criminales motivó un castigo chino, dándole manga ancha a la TBA en sus operaciones militares en el estado de Shan.

Conclusión
En conclusión, el golpe militar en 2021 ha sumido a Birmania en una mayor incertidumbre, reavivando la guerra civil y dando lugar a la formación de un gobierno paralelo y fuerzas de defensa populares. La cooperación entre el Gobierno de Unidad Nacional y las organizaciones étnicas armadas ha debilitado el control de la Junta sobre el país y, más importante, ha desafiado la narrativa oficialista de ser un conflicto interno bamar.
Esto se está convirtiendo en una revolución. La Operación 1027 ha demostrado el poder de una oposición unida contra el Tatmadaw, infringiendo a la Junta una serie de derrotas que nunca habían logrado.
En el plano internacional, las relaciones cambiantes con China y Rusia han influido en el curso del conflicto. Mientras que China inicialmente mantuvo la cautela después del golpe, Rusia emergió como un aliado clave de la Junta, proporcionando apoyo militar significativo.
Esta dinámica geopolítica ha exacerbado las tensiones en la región y ha dado forma a las estrategias militares y diplomáticas de todas las partes involucradas. El conflicto entre el Tatmadaw y las PDF y sus aliados étnicos, amenaza con convertirse en un pulso sino-ruso.