Desde el inicio de la guerra en Ucrania, el mundo post-soviético ha sufrido cambios significativos que están marcando el futuro de decenas de naciones. Moldavia, Ucrania o Georgia han expresado su intención de unirse a la Unión Europea y cerrar las puertas a una Rusia que representa todo lo que están intentando dejar atrás y que además amenaza con acabar con su existencia.

Georgia ha vivido en los últimos meses una serie de protestas con un objetivo recurrente: acercarse más a la Unión Europea y alejarse de la esfera de influencia rusa. El país del Cáucaso se coló el pasado marzo en los titulares de varios medios de comunicación por la enérgica movilización de sus habitantes, que piden acabar con un pasado lleno de corrupción, guerra y pobreza. ¿Cuál es el origen de este movimiento? ¿Por qué es tan importante?

Esta publicación es solo para suscriptores de pago

Regístrese ahora y actualice su cuenta para leer la publicación y obtener acceso a la biblioteca completa de publicaciones solo para suscriptores de pago.

Registrarse ahora ¿Ya tienes una cuenta? Acceder

¿Te ha interesado? Recibe nuestra newsletter

Cada martes, lo más importante de la actualidad internacional explicado por nuestros analistas, en tu correo. Gratis y sin spam.