Enviar una fuerza africana para restablecer el orden constitucional de un Estado o con el fin de garantizar el mantenimiento de la paz se convierte en una ruleta rusa. Nunca se sabe cómo puede acabar. Igual que termina en fracaso como sucedió en Sudán, resulta en un éxito rotundo en Burundi.

Lo único seguro sería que uno no puede confiarse cuando la Comunidad de Estados de África Occidental (CEDEAO) anuncia la activación de una fuerza regional para devolver el orden constitucional en Níger, porque bastaría un repaso a misiones anteriores de la CEDEAO u otros organismos africanos para comprender que el desastre es tan probable como el triunfo. Igual que la cifra que los expertos valoran para que la misión pueda completarse (25.000 efectivos) significaría que la misión de la CEDEAO en Níger se convertiría en la intervención militar más numerosa preparada por cualquier organización africana.

Esta publicación es solo para suscriptores de pago

Regístrese ahora y actualice su cuenta para leer la publicación y obtener acceso a la biblioteca completa de publicaciones solo para suscriptores de pago.

Registrarse ahora ¿Ya tienes una cuenta? Acceder

¿Te ha interesado? Recibe nuestra newsletter

Cada martes, lo más importante de la actualidad internacional explicado por nuestros analistas, en tu correo. Gratis y sin spam.