La política exterior española en las dos últimas décadas presenta un comportamiento contrario al que se le supone en la teoría (y en comparación con la de la mayoría de potencias internacionales): cambio de prioridades con cada gobierno, falta de objetivos fijos, metas concretas que se pretenden alcanzar, escasez de medios (económicos, humanos y técnicos) adecuados, y carencia de estrategias conjuntas y complementarias con la UE y otros organismos internacionales.

Por estas situaciones, además de los problemas intrínsecos que suponen, nuestro país también se ve perjudicado por lo que se denominan ventanas de oportunidad, es decir, “es un período de tiempo durante el cual una acción puede ser realizada con un resultado previsto. Una vez este período termina o `la ventana ha sido cerrada´, el resultado previsto no es posible”. 

La Moncloa. 23/11/2023. Sánchez con a Netanyahu. Fuente: La Moncloa
La Moncloa. 23/11/2023. Sánchez con Netanyahu. Fuente: La Moncloa

En este sentido, lo principal de una ventana de oportunidad es entender los dos principales factores que la conforman, la flexibilidad y el tiempo: identificarla a tiempo supone aprovechar al máximo la ventaja competitiva que ofrece ser el primero en llegar y adaptarse al suceso para desplegar los medios adecuados de cara a maximizar el resultado.

Las ventanas de oportunidad, sin embargo, también presentan un par de riesgos: el primero consiste en no identificarla y recibir de rebote los efectos de la competencia que sí la está aprovechando. Otro es la falta de previsión o preparación a los cambios cuando no está clara o definida la magnitud de la nueva situación. 

En estos breves períodos de tiempo, ser proactivo y analizar el caso para tomar una decisión firme y rápida es un factor diferencial ya que cada vez son más habituales e importantes en el contexto internacional reciente.

Algunas de las ventanas de oportunidad más relevantes en los últimos años son la invasión de Rusia a Ucrania, el conflicto entre Israel y Hamás y la crisis del Mar Rojo.

Ucrania

Aunque algunas empresas sí pudieron mostrar lo útil y positivo de sus productos es obvio que, con una estrategia mejor, se podría haber conseguido mayor cuota de mercado de las industrias de defensa y seguridad tanto de Ucrania como los países bálticos e incluso Polonia.

Este mismo mes de febrero, en pleno 2º aniversario de la invasión rusa, se ha confirmado que el Ministerio de Defensa enviará más armamento y material bélico a Kiev. A falta de saber exactamente qué material se cederá, según medios como Europa Press o Valencia Plaza se trataría de “varias unidades de M-113 Transporte Oruga Acorazado (TOA) 2 de ellos transformados en ambulancias, vehículos contraincendios y quitanieves y diverso armamento para defensa antiaérea, operaciones aire-aire y operaciones navales[1]. 

A pesar de todo esto, la 4º economía de la UE y supuestamente una de las principales potencias de la Unión, se encuentra muy lejos de los principales puestos de ayuda a Ucrania (aunque al menos si se ha desplegado por el Báltico para apoyar a sus socios del norte en las operaciones).

TOA M-113. Fuente: El Español
TOA M-113. Fuente: El Español

Israel

El pasado octubre de 2023 Hamás entró en territorio israelí y sembró lo que mejor sabe hacer: el terror. Desde entonces, Occidente se ha volcado en buscar una solución que desatasque la situación; bueno, casi todos, ya que España ha sido el único país que, por medio de varias ministras, ha apoyado públicamente a Palestina sin condenar lo sufrido por la otra parte.

Las tensiones diplomáticas se vieron agravadas tras la visita del Presidente a Israel en una breve gira para tratar de llegar a una solución con los dos Estados en la que afeo al propio Nethanyahu su comportamiento por bombardear “sin descanso” al territorio palestino. 

El problema de esta situación ya no es sólo no poder ayudar a encontrar una solución diplomática, sino que se le falta al respeto a un país socio con grandes relaciones bilaterales económicas e históricas. 

En los últimos años, Tel Aviv ha sido un mejor socio para Marruecos y, con este punto de inflexión creado por Hamás, en vez de aprovecharlo doblemente a nuestro favor (mejorar nuestro entendimiento y aprovechar su `know how´ como potencia tecnológica), hacemos que prefiera seguir entendiéndose con otras naciones por encima de la nuestra.

Mar Rojo

Otra vez vemos que ante un evento no predecible (en el momento exacto, porque este enclave es uno de los principales `hot pots´ del mundo) España demuestra no tener ningún tipo de cintura ya que, en vez de aprovechar la ocasión y participar en la Operación Atlanta, primero nos escudamos en que ya teníamos en marcha una operación similar (la piratería y la guerra en Yemen son dos fenómenos muy diferentes), luego que lo haríamos bajo una actuación europea y, finalmente, ha sido Grecia, un país con unas posibilidades menores, aunque mayor inversión en Defensa, quién lidera la acción comunitaria.

Para aquellas personas que creen que este riesgo no es algo que debería preocuparnos, quisiera recordarles que el 10% del comercio mundial en 2023 pasó por el Estrecho, y ahora, al no hacerlo, aumentará la inflación y el precio del comercio internacional perjudicando también a nuestras empresas. 

Además, los hutíes también han amenazado 16 de los cables submarinos que atraviesan el Mar Rojo en dirección a Egipto, entre ellos uno de los más estratégicos (el AE-1 Asia-África-Europa), de 25.000 km, que va desde el sudeste asiático a Europa y posibilita el 17% del tráfico mundial de Internet.

Por si fuera poco, hemos vuelto a demostrar a la comunidad internacional que cuando se nos necesita no somos un socio fiable y que responde (y de paso también a EEUU que solicitó que participásemos y liderásemos la operación).

Claves submarinos amenazados por los hutíes: 20 minutos
Claves submarinos amenazados por los hutíes. Fuente: 20 minutos

Conclusiones

La política exterior de un país es un ámbito muy complejo de manejar en el que intervienen decenas de decisiones y eventos que no dependen del control de un Gobierno que la dirige (por mandato constitucional); sin embargo, sí que hay una serie de hechos que se pueden manejar desde el Ministerio:

  1. Sentar en el Parlamento con el resto de las fuerzas políticas las bases de la acción exterior. Cada cambio de gobierno no puede suponer un giro de 180º a la política exterior nacional.
  2. Definir la estrategia de “reconciliación” con todos los socios con los que no hemos estado a la altura en la última legislatura (Argelia, EEUU e Israel especialmente). 
  3. Mejorar la cooperación con el Ministerio de Defensa dotando de mayor apoyo a su SDG de planes y relaciones internacionales para mejorar el desarrollo del Plan de Diplomacia de Defensa.
  4. Establecer sinergias entre la Dirección General de Diplomacia Económica y la Oficina de Prospectiva (que depende de Moncloa), para ideaar una hoja de ruta que seguir ante ventanas de oportunidad que puedan surgir.

[1] Redacción (14/02/2024). “España enviará a Ucrania más vehículos TOAs, contraincendios, quitanieves y armamento para defensa antiaérea”. Europa Press. Extraído de:https://www.europapress.es/nacional/noticia-espana-enviara-ucrania-mas-vehiculos-toas-contraincendios-quitanieves-armamento-defensa-antiaerea-20240214183153.html 

¿Te ha interesado? Recibe nuestra newsletter

Cada martes, lo más importante de la actualidad internacional explicado por nuestros analistas, en tu correo. Gratis y sin spam.