Friedrich Merz: rearme en casa, derrumbe en las urnas
Hace más de dos décadas, en Córcega, un joven abogado alemán aceptó la invitación a un desfile de la Legión Extranjera Francesa. A última hora, los organizadores le pidieron llegar al desfile tirándose en paracaídas. Aquel abogado nunca había saltado de un avión en su vida. Se llamaba Friedrich Merz.

Consiguió aterrizar, aunque de forma un poco brusca. Con los años, se ha convertido en una anécdota casi profética, porque cuando por fin, dos décadas después, Merz alcanzó el cargo que había perseguido toda su vida política —la cancillería alemana—, también llegó con un tropiezo: necesitó una segunda votación en el Bundestag para ser investido, algo que ningún otro candidato a canciller había necesitado en la historia de la República Federal.
Ese fue el comienzo. Año y medio después, las encuestas son fulminantes: Friedrich Merz es el canciller peor valorado de toda la historia alemana desde que existen sondeos, y su partido, la CDU, roza mínimos históricos. El 20 de septiembre, la CDU quedó fuera de un parlamento regional por primera vez en la historia, en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, al no superar el 5% de los votos.
Los origenes de Merz
Empecemos por quién es Friedrich Merz. Abogado de negocios, nacido y criado en el Sauerland, una región rural, católica y conservadora al este del Ruhr, en Renania del Norte-Westfalia. Se afilió a la CDU en 1972. Fue eurodiputado entre 1989 y 1994, y después pasó quince años en el Bundestag, hasta 2009, donde llegó a liderar el grupo parlamentario de su partido. En esos años se especializó, sobre todo, en la relación de Alemania con Estados Unidos.
Pero en la cúspide de esa carrera se cruzaría con la mujer que definiría buena parte de su vida política: Angela Merkel. Representaban proyectos casi opuestos dentro del mismo partido: Merz, el conservador católico del oeste rural; Merkel, la química pragmática llegada del este. Cuando compitieron por el liderazgo de la CDU, Merkel ganó.
En 2009 decidió no volver a presentarse al Bundestag. Ejerció la abogacía y presidió el consejo de supervisión de la filial alemana de BlackRock, la mayor gestora de fondos de inversión del mundo, entre 2016 y 2020, viajando con frecuencia a Estados Unidos.

El regreso a la política
El camino de vuelta al poder no fue sencillo. Tras la salida de Merkel de la presidencia del partido en 2018, Merz lo intentó y perdió dos veces más —en 2018 y a comienzos de 2021— frente a candidatos más centristas. Solo a la tercera, tras la derrota electoral de la CDU frente al socialdemócrata Olaf Scholz en 2021, logró el liderazgo del partido. Y en 2025, con 69 años, alcanzó la cancillería.
¿Y qué prometió Merz al llegar al poder? Cuatro cosas, básicamente: reactivar una economía estancada, devolver a Alemania su liderazgo en Europa, plantar cara a Vladímir Putin y frenar el ascenso de la ultraderecha de Alternativa para Alemania (AfD). El mismo día de su investidura prometió, literalmente, reducir a la mitad el apoyo a la AfD durante su mandato. Comparó la tarea con la reconstrucción de Alemania tras la Segunda Guerra Mundial, y quiso emular la «Agenda 2010» del excanciller socialdemócrata Gerhard Schröder.
En materia de gasto, tomó prestada, en inglés, la fórmula que Mario Draghi usó para salvar el euro en 2012: «whatever it takes», lo que haga falta. Y ante el Bundestag anunció su ambición de convertir al ejército alemán en el más poderoso de Europa en capacidad convencional.

La realidad alemana
La pieza central de su mandato fue una reforma constitucional histórica, aprobada incluso antes de que él tomara posesión, que eximió el gasto en defensa del llamado «freno de la deuda» y que creó un fondo de 500.000 millones de euros para modernizar infraestructuras: carreteras, ferrocarriles, hospitales, escuelas, etc. Para lograr la mayoría de dos tercios que exigía la reforma, tuvo que ceder ante los Verdes, que impusieron que una quinta parte de ese fondo se destinara a gasto climático.
Pero, a pesar de algunos avances tempranos en materia migratoria o diplomática, hay fracasos visibles. Merz agotó buena parte de su capital político presionando a Bélgica para liberar los activos rusos congelados en beneficio de Ucrania. Semanas después, en el Despacho Oval, guardó silencio mientras Trump amenazaba con aranceles a España. Y pese a su discurso duro en inmigración —llegó a plantear deportar al 80% de los sirios residentes en Alemania—, las cifras del primer trimestre de este año mostraban lo contrario: una caída de las deportaciones de 6.100 a 4.800 personas respecto al año anterior, la primera en cinco años.
Todo esto nos lleva al dato que define su mandato: Merz es, según casi todas las encuestas, el canciller peor valorado en la historia reciente de Alemania. Más de ocho de cada diez alemanes se declaran insatisfechos con su gobierno. Tras las elecciones de Sajonia-Anhalt, apenas un 9% aprobaba su gestión.
¿Por qué este derrumbe? Parte de la explicación es el propio Merz. Quienes han trabajado con él lo describen como un hombre que discute con sus adversarios como si fueran otro consejo de administración. Es distante, combativo, con fama de carecer de empatía y con tendencia a salirse del guion que luego debe matizar durante días. Como se suele decir: un canciller que constantemente tiene que retractarse de sus propias palabras es un canciller cuyas palabras ya no pesan nada, y en política eso es peor que el silencio.
Luego está la economía, que Merz prometió reactivar y que sigue estancada. Alemania encadena dos años seguidos de contracción, 2024 y 2025. La industria pierde unos 15.000 empleos al mes, y el automóvil, golpeado por la competencia china y por los aranceles que Trump elevó del 15% al 25%, ha visto cómo el beneficio de Mercedes-Benz caía un 49% en un solo año. Los alemanes ya entregan hasta un 47% de su salario medio en impuestos y cotizaciones, y aun así el sistema de pensiones no logra sostener a una población que envejece.
La apuesta de Merz fue romper con décadas de ortodoxia fiscal, abandonar la llamada «Schwarze Null» —el dogma del presupuesto equilibrado que su propio partido defendía como sagrado— y endeudarse en más de 800.000 millones de euros hasta el final de la década. Pero esa apuesta se devalúa antes incluso de dar sus frutos: la guerra entre Estados Unidos e Irán y el cierre del estrecho de Ormuz han vuelto a encarecer la energía, los intereses de la nueva deuda están a punto de duplicarse, y las patronales industriales ya hablan de cifras alarmantes y de costes desbocados.
Fuentes
- https://www.cfr.org/articles/far-right-afd-and-russian-hybrid-campaign-pose-twin-threat-to-germanys-merz
- https://www.politico.eu/article/germany-afd-election-victory-friedrich-merz-cdu-political-crisis/
- https://www.telegraph.co.uk/world-news/2026/05/08/merz-arrived-at-full-throttle-but-a-year-on-the-wheels-have/
- https://www.euractiv.com/news/rapporteur-the-eus-merz-problem/
- https://www.thetimes.com/world/europe/article/chancellor-merz-survival-german-elections-lack-rival-w3k7q9g0p
- https://www.nytimes.com/2026/09/22/world/europe/germany-afd-secrets-restriction.html
- https://www.telegraph.co.uk/world-news/2026/06/27/germany-considers-compulsory-conscription-defence-russia/
- https://www.wsj.com/opinion/germany-rearmament-defense-spending-friedrich-merz-58c77161
- https://www.lemonde.fr/en/international/article/2025/05/15/germany-s-merz-promises-most-powerful-conventional-army-in-europe_6741302_4.html
- https://www.ft.com/content/72878c3e-a4c6-4e4d-86c1-6df11593e4ac?syn-25a6b1a6=1
- https://www.nytimes.com/2025/12/15/world/europe/friedrich-merz-germany.html
- https://www.lemonde.fr/en/international/article/2026/05/06/german-chancellor-merz-hits-a-new-low-one-year-after-taking-office_6753174_4.html
- https://derspiegel.substack.com/p/the-steadily-eroding-power-of-german