La asfixia de Cisjordania: el polvorín de Netanyahu
Comienza un nuevo día en el puesto de control de Qalandia, al norte de Jerusalén, y cientos de trabajadores palestinos se unen a las largas colas para atravesar el muro sin saber si podrán llegar en algún momento del día a su puesto de trabajo.
Hace tres años, el checkpoint estaba lleno de transeúntes que cruzaban diariamente el muro israelí por motivos laborales y personales. Ahora la cantidad de coches que cruzan el control se ha reducido, pero las colas siguen siendo eternas.
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