La Cumbre de la OTAN, su significado y su significado para nosotros
Por Yago Rodríguez
No muy lejos del monumental obelisco erigido en honor a George Washington, la capital estadounidense ha celebrado estos días 10 y 11 de julio el que probablemente constituye el evento de seguridad más importante de 2024 -un mérito muy competido últimamente- que resulta clave para el ciudadano medio, ya que guste más, guste menos, o incluso aunque no guste la OTAN, el hecho es que las decisiones y posturas adoptadas en ese foro impactan de lleno a la economía y a la seguridad de mil millones de ciudadanos, y más en un contexto como este.

Como se venía apuntando, el asunto central de la Cumbre ha sido el conflicto de Ucrania, concretamente, el enfoque no ha sido dilucidar una estrategia común que permita fijar objetivos concretos, ni ha sido prepararse para una negociación con Rusia y China, al contrario, ha sido una Cumbre para garantizar el respaldo a Ucrania dure lo que dure la guerra, sin embargo, tras la seguridad con la que el secretario de Estado norteamericano Anthony Blinken proclamaba la inminente entrega de cazas F-16 este verano, en los pasillos de Washington D.C. las conversaciones giraban en torno a las elecciones presidenciales, la senectud de Joe Biden y los resultados de una probable victoria de Donald Trump.
Como quien opera fingiendo no saber que las horas de la configuración de la OTAN y de las relaciones transatlánticas podrían estar contadas, se intentó consagrar la ayuda a Ucrania, lanzando un mensaje de solidez que era necesario desde el bochornoso espectáculo de la aprobación de ayuda militar en el U.S. Congress. De ahí el mensaje transmitido por Blinken en la apertura: "Hemos aprobado una serie de paquetes de ayuda que garantizan el apoyo a Ucrania, y hemos firmado diversos acuerdos que comprometen a Estados Unidos en el apoyo a Kiev durante los próximos años, lanzando el mensaje de que Rusia no podrá agotarnos [outlast us]"

Al poco de pronunciar estas palabras, el nuevo Premier británico, el laborista Starmer hizo su primera rueda de prensa conjunta al saliente Secretario General de la OTAN y apuntó que el laborismo será continuista en la línea de política exterior mantenida por los tories respecto a la guerra. El británico incluso aclaró que los misiles de crucero Storm Shadow podrán ser usados con toda libertad por Ucrania, en alusión a su uso dentro de las fronteras internacionales de la Federación Rusa. Nada ha cambiado en Londres.
El mensaje lanzado por los británicos y por el actual gobierno de Estados Unidos era comprensible y necesario, un mensaje de confianza y seguridad para Ucrania, sin embargo, entre el asunto de Trump y los corrillos departiendo sobre la guerra en Gaza, quizás se ha perdido la posibilidad de preparar a la OTAN para un shock repentino si, como indican las informaciones de Politico, Donald Trump ya estaría negociando con el Kremlin un acuerdo escrito que comprometa formalmente a la no ampliación de la organización atlántica, forzando a Ucrania de paso a aceptar el frente como frontera o a exponerse a un conflicto dependiendo únicamente de Europa.
Mientras la superpotencia trasladaba su mensaje, las potencias europeas jugaban sus cartas, en particular, el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, habría aprovechado para entrevistarse con las autoridades británicas para buscar un acercamiento de posturas definitivo respecto al expediente Gibraltar tras la salida del Brexit, un asunto del que se han publicado múltiples informaciones los últimos meses, y en el que algunas piezas periodísticas indican la intención del ministro de intentar obtener el control compartido del aeropuerto llanito.
China, China y China
Tras Ucrania, la segunda gran novedad de esta Cumbre ha sido la profundización en una triada iniciada justamente en la Cumbre de Madrid en 2022, OTAN-China-Asia. Efectivamente, la presencia del AUKUS, Corea del Sur y Japón -los aliados más comprometidos de Estados Unidos en Asia- es una tendencia que las autoridades estadounidenses y las potencias europeas desean aumentar, convirtiendo a la OTAN en un foro de compenetración política y militar, una dinámica que Estados Unidos observa complacido impulsando el "break down the siloes between our European and Asian partners" (tirar abajo los silos entre nuestros socios de Europa y Asia). Complacido Estados Unidos, y complacidos Japón y Francia, los nipones debido a que creen en la idea de que un mayor número de aliados militares en Asia implicará incrementar la incertidumbre en los cálculos militares de China y los galos debido a su apuesta decidida por ser el motor continental del apoyo a Ucrania.
No es casualidad que la residencia del embajador francés contara con una estatua de imitación griega vestida por una bandera de Ucrania, ni es casualidad la apuesta francesa por la presencia de numerosos influencers de su país o la inclusión del acto de clausura del primer día de la Cumbre en su palacio de estilo victoriano a las afueras de Washington, con cientos de invitados, mientras tenía lugar la cena de jefes de Estado y de gobierno en la Casa Blanca.
Según nos comentaban empleados públicos bajo condición de anonimato, Francia se prepara para un vacío de poder generado por una victoria de Trump, de hecho, París ya se ha convertido en el faro natural para diversas capitales del este europeo, así que la llegada al poder de una agenda aislacionista en EEUU se observa con una mezcla de anhelo e incertidumbre.
Como decimos, no sólo han estado presentes algunas democracias asiáticas, lo cierto es que China ha vuelto a ser objeto de acusaciones por pretender beneficiarse de las relaciones económicas con Europa, mientras apoya a una Rusia que destruye el orden de seguridad en el viejo continente. Todo el funcionariado estadounidense y de la OTAN, así como de diversos países, nos expresaron tanto a cámara como a puerta cerrada una actitud asertiva, cuando no hostil hacia Pekín, que sin duda es visto como una grave amenaza y sobre quien se desea poner más presión.

De hecho, los principales responsables de comunicación y desinformación de la OTAN fueron tajantes a la hora de responder a nuestras preguntas respecto a China: chinos, rusos e iraníes comparten tácticas de manera activa, y llegado el caso los chinos poseen capacidades y medios muy superiores, por mucho que Moscú sea hoy quien lidera de largo las acciones en esta arena... Pero el rumano Mircea Geoana – Secretario General Adjunto de la OTAN- alertaba y nos dejaba alguna que otra perla informativa: los chinos son muy buenos en lo sibilino y están formando redes durmientes[1] en las redes sociales, de ahí que su expectativa sea que en los próximos años veamos un incremento en la agresividad de las campañas de guerra informativa lanzadas por la República Popular.
España, un significativo triunfo diplomático
Por último, y en lo que respecta a España y al interés nacional español, en cuanto a lo primero cabe mencionar las alusiones del Presidente Pedro Sánchez a la situación en Gaza, un asunto que causa comezón en el Departamento de Estado, donde múltiples funcionarios nos han apuntado a la falta de un rumbo claro para solucionar el entuerto, y de otro lado, en cuanto a la agenda atlántica en el "Flanco Sur", parece que los esfuerzos realizados durante años al fin están dando sus frutos -especialmente tras la Cumbre de Madrid- ya que en la declaración conjunta en su punto 32 se ha hecho una referencia concreta a la necesidad de un accionar más intenso de la OTAN en África, no obstante, es cierto que dicho punto consiste en una macedonia de escenarios secundarios en África y Oriente Próximo.
Con todo, es una pequeña victoria en la que sin duda el esfuerzo de la diplomacia española ha sido fundamental, sin embargo, es necesario seguir trabajando en esta línea y obtener compromisos políticos y de partidas presupuestarias mayores y sobre todo más concretas… Hoy por fin empezamos a apreciar una borrosísima hoja de ruta para una OTAN que mire de verdad en 360 grados y que atienda a nuestras necesidades, pero aún es necesario incidir en esta imagen hasta que sea nítida y enérgica, como así lo exige nuestro interés nacional.

En la humilde opinión del que escribe, debemos incidir aún más en esta línea hasta introducir de lleno el asunto en la agenda de la Alianza aprovechando la hiperactividad del Africa Corps ruso en el Sahel. Una maniobra recomendable también sería intentar desplazar el Mando de África de Estados Unidos de Alemania a las islas Canarias, mucho más adecuadas como centro logístico y de mando para Estados Unidos, y lo que nos permitiría ganar más confianza -y palancas de presión- sobre Washington añadiendo de paso incertidumbre estratégica y un jarro de agua fría a las aspiraciones más extremistas del nacionalismo marroquí. Sea como fuere, buen trabajo de la diplomacia española.
[1] En el contexto de las redes sociales, las "redes durmientes" se refieren a cuentas que están inactivas o inusualmente pasivas durante largos periodos, pero que tienen el potencial de ser activadas repentinamente para influir en las conversaciones en línea. Estas cuentas pueden pertenecer a usuarios reales que simplemente no participan activamente o a perfiles automatizados (bots) que están diseñados para mantenerse inactivos hasta que se necesiten para campañas específicas de desinformación o manipulación.