El convoy avanzaba lentamente por las entrañas de Soledar, un pueblo estratégico en el este de Ucrania. Una neblina de humo flotaba en el ambiente, mezclándose con el eco distante de los disparos. De repente, el fuego de mortero rompió la frágil tranquilidad, haciendo que los soldados buscaran cobertura apresuradamente. 

Entre ellos, una figura se movía con precisión calculada, emitiendo órdenes con una autoridad silenciosa. Este hombre, como se revelaría más tarde en un video publicado por el servicio de prensa de Yevgeny Prigozhin, era Anton Yelizarov, más conocido por su seudónimo "Lotos". Fue así, con la controvertida captura de Soledar por parte del Grupo Wagner, como este comandante alcanzó la fama.

Anton Yelizarov y Yevgueni Prigozhin. Fuente: Telegram
Anton Yelizarov y Yevgueni Prigozhin. Fuente: Telegram

Nacido en 1981 en la región de Rostov, Rusia, Yelizarov acabaría convirtiéndose en una de las figuras más reconocibles dentro del panorama paramilitar ruso. Graduado en prestigiosas instituciones militares, como la Escuela Militar Suvorov de la Guardia de Ulyanovsk y la Escuela Superior de Comando Aerotransportado de Ryazan, Yelizarov comenzó su carrera en la 7ª División de Asalto Aerotransportado de la Guardia, donde sirvió en el Cáucaso Norte. 

Sin embargo, en 2014 su carrera militar se vio truncada debido a una condena de fraude relacionada con la privatización de un apartamento de propiedad gubernamental, por la cual fue suspendido y sancionado.

Así pues, en 2016 se unió al Grupo Wagner, adoptando el seudónimo de "Lotos" y el identificador M-0136. Su huella operativa abarca algunos de los escenarios de conflicto más controvertidos en los últimos años, incluida Siria, donde sufrió una herida de metralla; la República Centroafricana, donde se desempeñó como instructor militar; y Libia, donde comandó una unidad de asalto.

Yelizarov supo rodearse de la gente correcta, aunque su trayectoria dentro de la compañía no estuvo exenta de críticas. Después de su participación en Ucrania, se rumoreaba que se había convertido en el “lugarteniente de Utkin”, que a su vez era el lugarteniente de Prigozhin. Finalmente, tras la muerte de los dos (Utkin y Prigozhin) en agosto de 2023, se le encomendó la tarea de resolver el futuro de Wagner. De hecho, el propio Prigozhin se reunió con Yelizarov en Mali durante su último viaje a África, semanas antes de su fatal desenlace. 

El monumento a Prigozhin y Utkin en Bangui. Foto: officersunion / Telegram
Monumento a Prigozhin y Utkin en Bangui, capital de la República Centroafricana. Foto: officersunion / Telegram

La tarea no era fácil y la presión elevada. Después del motín orquestado por Prigozhin contra la cúpula de Moscú, Valdimir Putin tomó la decisión de centralizar las operaciones de Wagner. Con Prigozhin y Utkin fuera de juego, las miradas se centraron en Yelizarov. A principios de 2024, surgieron iniciativas para integrar el contingente de Wagner en la guardia nacional rusa “Rosgvardiya”. El acuerdo, sin embargo, no tardó en agrietarse. 

Los canales de Telegram rusos comenzaron a difundir que Yelizarov había intentado conseguir un acuerdo mejor, provocando que algunas unidades comenzaran a dispersarse. La popularidad de Yelizarov nunca fue elevada, y muchos veteranos de Wagner lo criticaban por su cuestionable actuación en teatros de operaciones como Libia o Siria. 

A pesar de estos reveses, Yelizarov todavía era una figura importante dentro de las operaciones de Wagner en África, especialmente en Mali. Su imagen era proyectada en las principales campañas de reclutamiento del grupo. De esta manera, necesitaba una gran victoria para reafirmar su liderazgo y la buscó en Tinzaoutine en julio del año pasado. 

Mali: la derrota que acabaría con Yelizarov

Yelizarov sabía que era el momento. Después de una gran victoria en Kidal en noviembre de 2023, las fuerzas armadas malienses se encontraban estancadas en su lucha contra la Coordinación de Movimientos de Azawad (CMA) y otros grupos separatistas tuareg bajo la bandera de CSP-DPA. 

El momento elegido fue la última semana de julio. El convoy partió de Gao en las primeras horas de la mañana, compuesto por una mezcla heterogénea de camiones blindados, vehículos de transporte y unas pocas unidades de artillería móvil. La atmósfera era tensa, una mezcla de anticipación y desconfianza latente entre los soldados de Wagner y sus aliados malienses. Anton "Lotos" Yelizarov supervisaba la operación desde uno de los vehículos centrales, mientras su mano derecha, Nikita Fedyanin, conocido por su alias "Beliy", llevaba consigo una GoPro, documentando cada etapa del avance. 

A medida que el convoy se adentraba en la árida extensión del norte de Malí, las comunicaciones por radio comenzaron a volverse más frecuentes. El viaje no fue directo. Hicieron varias paradas en aldeas dispersas a lo largo del camino, no solo para reabastecerse de agua y combustible, sino también para saquear víveres, como pudo verse en las imágenes posteriores filtradas por Azawad. Los soldados de Wagner registraron casas y almacenes, buscando comida, municiones y cualquier recurso útil. 

A medida que avanzaban más hacia el norte, se enfrentaron a tormentas de arena que dificultaban la visibilidad y ralentizaban el progreso. El polvo se filtraba a través de las rendijas de los vehículos, cubriendo todo con una fina capa de arena. Las comunicaciones se volvían intermitentes.

Al caer la tarde, mientras el sol se deslizaba bajo el horizonte cerca de Tinzaoutine, el convoy avanzaba hacia lo que parecía ser otro tramo de carretera desolada. Sin embargo, la tranquilidad fue efímera. De repente, el sonido de los motores fue eclipsado por el estruendo de los proyectiles de mortero estallando a su alrededor. La emboscada, meticulosamente planeada por los separatistas tuareg, 

había comenzado. Los primeros proyectiles golpearon los vehículos de la vanguardia, desatando el caos entre las filas de Wagner y sus aliados malienses. El grito de órdenes desesperadas y el estruendo de las explosiones ahogaron cualquier intento de una retirada organizada. Lo que siguió fue una de las derrotas más significativas para Wagner en África, una derrota que marcó no solo el fin del liderazgo de Yelizarov, sino también el surgimiento de la llamada “Legión Wagner de Istra”. 

La Legión Wagner: una nueva historia

A medida que se asentaba el polvo, el Ministerio de Defensa ruso centró sus esfuerzos en reestructurar las operaciones africanas de Wagner bajo la marca Africa Corps. Esta iniciativa, lanzada bajo la supervisión del subdirector de la GRU, el general Andrei Averyanov, y el viceministro de Defensa, Yunus-bek Yevkurov, ha desempeñado un papel crucial en la reutilización de los activos de Wagner en África. Esto incluye operaciones clave en Mali, Libia, Níger, Guinea Ecuatorial y Burkina Faso, donde las fuerzas paramilitares rusas se han alineado más estrechamente con los objetivos estatales. 

Una de las ramificaciones de Africa Corps ha sido la creación de la llamada “Legión Wagner de Istra”, la cual se dio a conocer públicamente en noviembre de 2024 a través de varias campañas de reclutamiento donde hacían alarde de sus nuevas incorporaciones, que incluían a respetados veteranos de Wagner. Hablamos de figuras como Alexander Kuznetsov, conocido como Ratibor, antiguo comandante de Wagner ahora ascendido al rango de teniente coronel. De igual manera ocurrió con el jefe de estado mayor de Wagner, Marks, alias Demon, que se unió a otros veteranos prominentes como Andrey Ivanov, Ruslan Zaprudsky y Ruslan Chlyan para comandar los batallones de la Legión de Istra en África y Ucrania.

En el caso de Mali, los miembros de la 2ª División de Asalto de la Legión de Istra ya se han visto desplegados en el país. No está claro si trabajan conjuntamente con las antiguas estructuras de Wagner o si lo hacen de forma independiente. Por el momento, ambas estructuras parecen coexistir. 

La llegada de la Legión de Istra a Mali coincide con un cambio de liderazgo. El canal ruso TG «Tíos blancos en África», que podemos identificar con las «viejas estructuras de Wagner», se hizo eco de los rumores de la salida de Yelizarov. Aunque al principio negaba tales informes, acabó por confirmar su veracidad. 

Por su parte, la Legión Wagner también dio su versión de los hechos. En una publicación en la red rusa VK, afirmaron que la crisis de liderazgo comenzó con el controvertido ascenso al poder de Yelizarov. Aparentemente, no todos los mandos clave estuvieron presentes en el consejo en el que se tomó esta decisión.

Tras la muerte de Prigozhin, Yelizarov regresó a Rusia en un avión del Ministerio de Defensa, levantando sospechas entre las filas de Wagner. Su nombramiento para liderar las operaciones africanas de Wagner fue recibido con resistencia. Muchos comandantes clave, incluidos Ratibor, Kép, Cheptsa, Marks y Rusich, optaron por abandonar Wagner y formar la Legión Wagner de Istra. 

En medio de esta compleja y fragmentada situación, el futuro de Wagner en Malí y África parece destinado a una coexistencia frágil entre las estructuras tradicionales y la emergente Legión Wagner de Istra, alienada con Africa Corps y el Ministerio de Defensa ruso. 

Con la salida de Anton "Lotos" Yelizarov, quien ha visto su liderazgo socavado tras la debacle de Tinzaoutine, surge la cuestión de quién tomará las riendas de las operaciones en Malí. Se rumorea que Dmitry “Salem” Podolsky, un comandante veterano de la 5ª Sho, y que actualmente desempañaba el cargo de consejero del presidente Touadera en la República Centroafricana, podría ser el candidato más óptimo.

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