Irlanda, una isla, un equipo (Parte 2/2)
El Mundial de Fútbol de Qatar 2022 proyectó la imagen de Doha a una parte del mundo que prácticamente no conocía al pequeño Estado de la península arábiga. Este evento deportivo de masas ya lo explicaba Aitor Céspedes para The Political Room en clave geopolítica. Con todo, en este caso pudimos ver que se volvió un arma de doble filo al ponerse al descubierto una serie de irregularidades, como sobornos y corrupción durante la gestión del mundial, que involucraron a las autoridades qataríes.
A su vez, el Reino Saudita, liderado por el príncipe heredero Mohamed Bin Salmán, está llevando a cabo varias iniciativas que se centran en la creación de eventos deportivos junto con la apertura del turismo al país. Su liga de fútbol brilla a golpe de talonario con los mejores fichajes del mercado internacional. Cristiano Ronaldo a sus 37 años fichó por el Al-Nassr de Arabia. El mundo del golf vivió un cisma deportivo parecido cuando Joh Rahm decidió pasarse al circuito LIV Golf, la super liga fundada en 2022 con el patrocinio de un fondo soberano saudí.
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