El mes pasado tuve la oportunidad de charlar con Alessandro Arduino, uno de los referentes a nivel mundial en el estudio de empresas chinas de seguridad privadas. Alessandro es profesor afiliado del Instituto Lau China del King's College de Londres y miembro del grupo consultivo de la Asociación Internacional del Código de Conducta (ICoCA). Es un reputado experto en la seguridad de la Iniciativa Belt & Road de China y en la economía política del Gigante Asiático en Asia Central, Oriente Medio y África. 

Alessandro Arduino
Alessandro Arduino

Antes de entrar en materia, una de las principales curiosidades que rondaba mi cabeza era saber por qué Alessandro se había especializado en el campo de la seguridad privada china. Las investigaciones sobre contratistas de seguridad han estado siempre muy presentes, desde empresas como Executive Outcomes o Blackwater, hasta el famoso Grupo Wagner. Sin embargo, pocos autores habían tratado tan en detalle cómo China estaba desarrollando su propio modelo de seguridad privada. 

“Como bien sabes Iván, he vivido durante muchos años en Asia. Comencé a ser consciente de que había empresas chinas de seguridad privadas en el contexto del proyecto del Gasoducto Transiberiano. Fue tan sencillo como coger el teléfono y llamar a una de estas empresas para pedirles información y saber si les gustaría hablar conmigo”.

En su paper “The Footprint of Chinese Private Security Companies in Africa”, Alessandro detalló cómo China había empezado a externalizar su seguridad para proteger a sus nacionales e infraestructuras críticas en el extranjero en el contexto del macroproyecto de la Franja y la Ruta. Inicialmente, estas empresas se centraban en entornos de bajo riesgo dentro de la China continental, pero la creciente necesidad de proteger los intereses de Pekín en el extranjero impulsó su evolución hacia operadores internacionales capaces de actuar en zonas de alto riesgo1.

“China se ha dado cuenta de que ya no puede depender solo de la diplomacia económica, especialmente en el continente africano. La situación de seguridad se ha deteriorado tanto que se ha convertido en un problema para los intereses de Pekín. Tenemos ejemplos recientes, como el que tuvo lugar en la República Centroafricana hace unos meses, donde 9 trabajadores chinos fueron asesinados en una mina”. 

La realidad es que el continente africano representa un campo de pruebas crucial para estas PSC chinas en evolución. Desde Libia hasta Sudán del Sur, pasando por el Sahel, los problemas de seguridad a los que se enfrentan las empresas chinas han puesto de manifiesto las limitaciones de confiar únicamente en el desarrollo económico para garantizar la seguridad. Esto ha hecho necesario un enfoque más integrado que combine las inversiones económicas con sólidas medidas de seguridad. Pero, ¿qué modelo de seguridad debería implementar China para ello? En los últimos años ha surgido un debate en los círculos gubernamentales en Pekín sobre la posibilidad de que el marco de seguridad privada emule los modelos clásicos del mercenariado, como Blackwater o el Grupo Wagner. 

Históricamente, China se ha visto influida por las estrategias militares privadas occidentales, sobre todo de empresas como Blackwater. Erik Prince, fundador de esta compañia, incluso creó una empresa conjunta en Hong Kong para promover estas prácticas en China. Sin embargo, las empresas militares privadas del Gigante Asiático han permanecido en gran medida pasivas, confiando en personal desarmado para supervisar a los guardias locales, en lugar de participar en las funciones de combate activo que se ven en sus homólogos occidentales durante conflictos como los de Irak y Afganistán. Este enfoque cauteloso está evolucionando a medida que el presidente Xi Jinping aboga por una modernización del Ejército Popular de Liberación (EPL) y un mayor papel de las PSCs en la salvaguarda de los intereses chinos en el extranjero2.

“Pese a que el debate ha existido, las PSC chinas han intentado diferenciarse del modelo de Wagner o Blackwater, desempeñando roles pasivos muchas veces sin portar armas. China confía ciegamente en el modelo de “el partido controla el arma” y seguirá ceñido a este principio. Puedes ver claramente a simples oficiales de seguridad en supermercados o centros comerciales y verás que hay unas directrices claras de cómo deben actuar”

Y entonces, ¿cuál es realmente la relación entre este tipo de empresas y el Partido Comunista Chino? La respuesta tiene matices. Aunque estas empresas se clasifican como privadas, sus operaciones y estrategias suelen estar alineadas con los intereses nacionales, reflejando los objetivos geopolíticos más amplios del PCCh. Esta alineación es especialmente evidente en las regiones de alto riesgo, donde es prioritario garantizar las inversiones y el personal chinos3.

“China debe dar un paso adelante en lo que respecta al marco regulatorio donde operan las empresas de seguridad chinas. Sin embargo, cómo perciban a China en el exterior seguirá siendo la columna vertebral que rija sus actividades. Pekín no está preparada para participar en un conflicto poniendo sus propias botas sobre el terreno, por lo que no es viable que haya un modelo como el de Wagner en el futuro, descentralizado y que pueda suponer un riesgo de imagen. Me consta además que China está trabajando actualmente en una nueva normativa para la seguridad privada que podría estar lista durante el próximo año. Aquí veremos realmente cuál es el camino que seguirá China”.

A nivel nacional, el sector sigue siendo informal e ineficaz, y necesita urgentemente una normativa y una supervisión consolidadas. Se espera que Pekín ponga en marcha un mecanismo integral de concesión de licencias, aplicable a escala nacional y complementado por organismos internacionales de supervisión, para evitar incidentes que recuerden a la tragedia del «Domingo Sangriento de Bagdad». Esta evolución normativa pretende mejorar la rendición de cuentas y la transparencia de las PSCs, promoviendo un entorno competitivo pero seguro para que estas empresas prosperen4. 

En África, por ejemplo, a menudo su falta de inteligencia local y de comprensión cultural dificulta su eficacia. Los incidentes en los que se han visto implicadas empresas chinas de seguridad privada, como disputas con trabajadores locales o enfrentamientos violentos, han puesto de relieve la necesidad de mejorar las capacidades de evaluación y gestión de riesgos. Para mitigar estos problemas, las PSC chinas cooperan cada vez más con empresas extranjeras, aprovechando su experiencia en evaluación de riesgos y seguridad armada5.

“Las empresas chinas, especialmente en el contexto africano, deben encontrar al socio correcto. De no hacerlo, pueden invertir dinero y recursos en organizaciones como Wagner, que han sido acusadas en múltiples informes de violar los derechos humanos en las áreas donde han operado, y esto repercutirá muy negativamente en la proyección de la imagen de China en el exterior”.

El futuro de las PSC chinas reside en su capacidad para adaptarse a las normas internacionales e integrarse en el marco de seguridad mundial. Esto implica no sólo reformas normativas internas, sino también el desarrollo de sólidas capacidades operativas en el extranjero. La cooperación con las PSC internacionales y la adhesión a los códigos de conducta mundiales son pasos cruciales en esta dirección. Para Alessandro, la cooperación con Estados Unidos podría tener cabida, aunque la ve difícil dadas las relaciones actuales entre ambos países. 

“Recientemente he estado en un evento internacional en Macao donde estaban presentes empresas de seguridad privadas. Firmemente creo que China y Estados Unidos podrían cooperar en este sentido. Estoy trabajando actualmente en una investigación sobre cómo podría darse una situación de competencia en África con empresas chinas intentando ganar contratos, pero también con los rusos sobre el terreno (Africa Corps), así como los turcos (SADAT), que tienen importantes intereses en países como Níger, Libia o Somalia”. 

La integración de las PSC en las operaciones de multi-dominio, que implica el uso sincronizado de tierra, aire, mar, espacio y ciberespacio, es una piedra angular de la estrategia militar china. Esta integración pretende mejorar las capacidades del EPL en las regiones en las que están desplegadas las PSC chinas, proporcionando un canal de comunicación sin fisuras entre las fuerzas de seguridad militares y las del sector privado6.

“El gobierno chino está mejorando las leyes y normativas para facilitar la expansión de las PSCs en el extranjero y alinearlas con la Iniciativa de Seguridad Global (GSI), que pretende establecer un orden de seguridad independiente de la arquitectura liderada por Estados Unidos”.

Uno de los aspectos más críticos de esta evolución es el posible uso de las PSC en operaciones más encubiertas, como mercenarios cibernéticos, vehículos aéreos de combate no tripulados y campañas de desinformación. Estas capacidades podrían emplearse pagando por su uso, lo que mejoraría las operaciones multi-dominio del EPL al tiempo que mantendría una negación plausible para Pekín. Este enfoque también podría mitigar las preocupaciones internas sobre las bajas, una cuestión delicada en un país con una población envejecida y una proporción significativa de familias monoparentales7.

El enfoque chino de las operaciones de multi-dominio ha pasado de las «operaciones conjuntas coordinadas» a las «operaciones conjuntas integradas», haciendo hincapié en la necesidad de un planteamiento cohesionado en todos los ámbitos. Esto incluye no sólo las operaciones militares tradicionales, sino también las actividades civiles, económicas y no bélicas. La sincronización de esfuerzos entre los ejércitos y las PSCa resulta crucial para la defensa y disuasión a largo plazo8.

A medida que aumente la influencia económica y política de China, es probable que se amplíe el papel de las empresas privadas de seguridad, reflejando la tendencia general a privatizar la seguridad en un mundo globalizado. La evolución de las empresas chinas de seguridad privada, que han pasado de ser empresas incipientes a convertirse en actores clave de la seguridad internacional, pone de relieve la interacción dinámica entre los intereses estatales y la empresa privada en la configuración del futuro de la dinámica de la seguridad mundial. Y gracias al trabajo de Alessandro, hoy sabemos más sobre este tipo de empresas y de cómo Pekín pretende regular este modelo para operar en el extranjero. 


Consultar la extensa obra de Alessandro:

  1. Arduino, Alessandro (2020) : The Footprint of Chinese Private Security Companies in Africa, Working Paper, No. 2020/35, China Africa Research Initiative (CARI), School of Advanced International Studies (SAIS), Johns Hopkins University, Washington, DC, http://www.sais-cari.org/publications-working-papers.
  2. Arduino, A. (2018). China's Private Army: Protecting the New Silk Road. Springer Nature. https://doi.org/10.1007/978-981-10-7215-4
  3. Arduino, Alessandro (2020) : The Footprint of Chinese Private Security Companies in Africa, Working Paper, No. 2020/35, China Africa Research Initiative (CARI), School of Advanced International Studies (SAIS), Johns Hopkins University, Washington, DC, http://www.sais-cari.org/publications-working-papers.
  4. Arduino, A. (2018). China's Private Army: Protecting the New Silk Road. Springer Nature. https://doi.org/10.1007/978-981-10-7215-4
  5. Arduino, Alessandro (2020) : The Footprint of Chinese Private Security Companies in Africa, Working Paper, No. 2020/35, China Africa Research Initiative (CARI), School of Advanced International Studies (SAIS), Johns Hopkins University, Washington, DC, http://www.sais-cari.org/publications-working-papers.
  6. Arduino, A. (2024). China and the evolution of private military security companies in multi-domain operations. OPEN Publications.
  7. Arduino, A. (2024). China and the evolution of private military security companies in multi-domain operations. OPEN Publications.
  8. Arduino, A. (2024). China and the evolution of private military security companies in multi-domain operations. OPEN Publications.

Si os interesa este tema no os podéis perder mi serie de artículos:

La cabeza del dragón: Orígenes de los mercenarios chinos (Parte 1)

La cabeza del dragón: Características de los mercenarios chinos (Parte 2)

La cabeza del dragón: Globalización de los mercenarios chinos (Parte 3)

La cabeza del dragón: Mercenarios chinos y la nueva Ruta de la Seda (Parte 4)

La cabeza del dragón: Mercenarios chinos e Iniciativa Belt and Road (Parte 5)

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